Nombre del autor:Fundación REPRO

Artículos, Ciencia en tu vida

La disminución de la fertilidad global: ¿mito o realidad?

¿Por qué la infertilidad impacta a cada vez más personas? No existen dudas de que la fertilidad disminuye en las personas con la edad. Es decir, una mujer 40 años produce menos óvulos y de menor calidad que una de 25. Y si bien es muy marcado en las mujeres, los hombres no escapan de esa variable. Pero existe otra manera en la que los años están impactando en la fertilidad: existen trabajos científicos que hacen referencia a que, por ejemplo, el conteo de espermatozoides medido en los espermogramas es significativamente más bajo en el hombre actual que en el de hace 50 años. Y si bien es más fácil de evaluar la fertilidad en el hombre que en la mujer, se infiere que hay un impacto también en ella, debido a ciertas similitudes entre los testículos y los ovarios que permiten extrapolarlo. En las mujeres, lo que dificulta terminar de evaluar esa disminución es que en estos 50 años existieron importantes cambios socioculturales. La búsqueda más tardía de hijos, por distintos motivos, con la consiguiente menor reserva ovárica y dificultades para lograrlo, es una realidad. En cuanto a la disminución de la fertilidad en las últimas décadas, vemos que existe una tendencia a una menor respuesta -en cuanto a cantidad y calidad- a la estimulación ovárica cuando realizamos los tratamientos de fertilización in vitro. Es decir, en cuanto a cómo responden a la estimulación las mujeres hace 20 años que en la actualidad. Esto lo observamos también en las donantes de óvulos, que son mujeres jóvenes y sin problemas de fertilidad. Pueden ser varias las explicaciones de este descenso: una podría ser mutaciones y cambios en los genes, que se producen de generación en generación; o los  contaminantes ambientales que se creen actúan como tóxicos en forma directa o como disruptores endocrinos. Éstos son químicos que engañan a los receptores de hormonas uniéndose a ellos y no dejan que las hormonas funcionen de manera correcta. Algunos pueden ser los plásticos, cosméticos, pesticidas, alimentos enlatados, etc. De esta manera, actúan en las hormonas e influyen en procesos naturales como el sueño, el apetito, el metabolismo, y en este caso, el sistema reproductor. Existen diversos estudios que evalúan como impacta cada disruptor endócrino en la fertilidad. A modo de resumen podemos decir que, en general, existe una disminución de la reserva ovárica y de su calidad, una disminución de la viabilidad y de la calidad del semen, una disminución de la tasa de implantación de embriones y además, de los embarazos que llegan a término. El contacto con los disruptores es cotidiano y bastante difícil de evitar. Sin embargo, existen cosas que podemos hacer para reducirlo, como no utilizar plásticos y preferir contendores de vidrio. Evitar los alimentos procesados y optar por aquellos naturales y orgánicos. La fertilidad global y la microbiota La vida útil de los ovarios y de los testículos, el ritmo de la pérdida de la función reproductiva, viene determinada en los genes. Sin embargo, sobre estos genes puede llegar a actuar el medio ambiente, regulando su expresión, ya sea activándolos o silenciándolos. Es lo que se conoce como epigenética. El cuerpo humano funciona como un sistema en redes, interconectado, una falla en algún sector puede influir en los demás.  Así vemos como lo psíquico, lo neurológico, lo inmunológico, lo endocrinológico interactúan, a lo que tenemos que agregar la microbiota que son los microorganismos que colonizan nuestro cuerpo. La población más importante se encuentra a nivel del intestino, pero también está presente en la vagina, intraútero, la boca, la piel, etc. Para tener una noción de la importancia de los microorganismos (bacterias, virus y hongos) con los que convivimos podemos decir que son hasta diez veces más que las células que tenemos en nuestro cuerpo. La microbiota tiene que ver tanto con la salud como la enfermedad. Se relaciona con la digestión de nutrientes a nivel del intestino, con la producción de vitaminas y de protección frente a distintos patógenos. Interactúa con el sistema neurológico, endocrino e inmune, y concierne a la permeabilidad intestinal. Frente a alteraciones en su composición, estado denominado de disbiosis, se la relaciona con enfermedades autoinmunes y de generación de un estado inflamatorio local y sistémico. Este estado inflamatorio crónico puede llevar a enfermedades o ser consecuencia de ellas, con un componente autoinmune como el lupus, la artritis reumatoidea, la enfermedad de Crohn, la celiaquía, la colitis ulcerosa, diabetes, obesidad, endometriosis, etc. En el enfoque integral de las personas que nos consultan con el deseo de tener un hijo debemos explorar no solo lo relacionado en forma directa con el sistema reproductivo, sino todo aquello que puede estar afectándolo en forma indirecta y actuar en consecuencia. Al tener en cuenta lo sensible que son los ovarios y los testículos debemos actuar sobre todo aquello que puede llegar a estar afectándolos, sabiendo que la inflamación crónica y las alteraciones autoinmunes pueden hacerlo. De la detección de una alteración autoinmune o de un estado inflamatorio puede surgir algún tratamiento específico. Al mismo tiempo, llevar un estilo de vida saludable con una alimentación adecuada con el aporte de suplementos nutricionales, probióticos y prebióticos, y actividad física, puede mejorar las condiciones inmunológicas e inflamatorias.

Artículos, Ciencia en tu vida

Me arrepiento de haberme hecho la FIV: la importancia de la información realista

Un trabajo publicado en la revista Fertility & Sterility demuestra que el 27% de las mujeres mayores de 42 años que se sometieron a una FIV con óvulos propios, se arrepintieron. La muestra toma a 94 de esas mujeres y define un score de 25 – límite del arrepentimiento entre moderado a severo.  El 73% restante no se arrepintieron o lo hicieron en un grado leve. ¿Pero qué factores pueden condicionar este arrepentimiento? En primer lugar, es importante tener en cuenta que son mujeres de más de 42 años que debido a su edad tienen la reserva ovárica disminuida. Por supuesto que cada caso es distinto y esa reserva debe evaluarse en particular para saber cuáles son las chances reales de lograr un embarazo. De aquellas mujeres que se arrepintieron de hacerlo, las causas fueron: la falta de cobertura, el haber pagado por el tratamiento, la falta de información en cuanto a las posibilidades reales y la falta de apoyo emocional. La conclusión es que la FIV a partir de los 42 años conlleva bajas posibilidades de éxito y altas chances que los pacientes se arrepientan de haberlo hecho. La experiencia demuestra como motivo fundamental la falta de información realista y de apoyo emocional. Es primordial no generar falsas expectativas, aun sabiendo que disponemos de herramientas -a nivel experimental-, que pueden llegar a mejorar la respuesta y la función ovárica, pero que ninguna hace magia. Entonces, quizás lo previo sería ser sinceros con las verdaderas chances, y permitir una consulta psicológica donde explorar la posibilidad de avanzar con óvulos donados. Las chances son muy altas en ese caso. ¿Por qué es tan importante la consulta psicológica? La conversación con la psicóloga no es la misma que pueden tener con su médico fertilólogo. Eso no significa que la psicóloga las va a convencer, sino que se abre un espacio real para plantearse la pregunta sobre la ovodonación y otras alternativas médicas. La posibilidad de ver las cosas de otra manera, de entender las chances reales que tienen de lograr el embarazo, de finalmente tener al bebé en brazos. Sin lugar a dudas atravesar los tratamientos de fertilidad con el asesoramiento adecuado y con un espacio personal de escucha permiten tomar decisiones más ajustadas a la realidad y posibilidades de cada sujeto. Informarse sobre los procedimientos médicos en términos reales y alcances esperables, proyectarse en un escenario prospectivo real, desarmar mitos y fantasías, atravesar fantasmas infantiles, derribar supuestos y mandatos son algunos de los tantos movimientos que una persona sometida al proceso de la fertilidad debe realizar. Es un espacio para hablar y escucharse, y en ese ida y vuelta surjan las herramientas o recursos que el sujeto tiene para el manejo emocional de la situación y la elaboración de una estrategia de acción conducente a resultados saludables. El correcto asesoramiento, la consulta con una psicóloga especializada, el apoyo emocional y el acompañamiento adecuado va a hacer que, si se realizase el tratamiento con óvulos propios, las posibilidades de arrepentimiento ante un fracaso se minimicen. Y, por el contrario, quizás antes de avanzar evalúen realmente la posibilidad de hacerlo con óvulos donados. De esta manera con una decisión basada en la información y el intercambio los pacientes encararan el tratamiento que sea, con menores chances de arrepentimiento.

Artículos, Ciencia en tu vida

Preservar la fertilidad Pepita Sandwich: “A los 30 antes te preguntaban si ibas a tener hijos; ahora, si vas a congelar óvulos”

La ilustradora argentina congeló óvulos y los resultados la decepcionaron. Con un “comic”, puso sobre la mesa las expectativas y la dimensión emocional que se juega en este tipo de tratamientos. “Congelé óvulos para olvidarme del tema y poner en pausa la decisión de la maternidad, y me pasó todo lo contrario: ahora lo tengo más presente”. La ilustradora argentina Josefina Guarracino, conocida como Pepita Sandwich, hizo un tratamiento para preservar su fertilidad, pero los resultados no fueron los que esperaba. La autora de Las mujeres mueven montañas (Lumen), con más de 98 mil seguidores en Instagram, contó su experiencia en un ensayo visual que tuvo gran repercusión, sobre todo, porque puso sobre la mesa cómo juegan las expectativas y subrayó la dimensión emocional de este tipo de procedimientos, que es mucho más que “solo” aplicarse inyecciones. El reloj biológico: “¿Vas a congelar?” Hace cinco años se fue a vivir con su novio a Estados Unidos -hoy llevan juntos diez años-. Fue un “empezar de cero” y, en ese momento, la maternidad no estaba en los planes. En esa época, cuando ella rondaba los 30 años, sus médicos empezaron a hablarle de la posibilidad de congelar óvulos. “Creo que se ve como si fuese una panacea para prolongar la maternidad, pero no es tan sencillo, porque todos los procesos que tienen que ver con la fertilidad son muy emocionales”, comentó a Clarín. “Antes cuando cumplías 30 te preguntaban si ibas a tener hijos; ahora te preguntan si vas a congelar óvulos. Y eso también es una presión hacia la maternidad de alguna forma. Entonces, por un lado, existía la presión de hacer el tratamiento y después, una presión de que los resultados fueran iguales o mejores (a los de las personas cercanas)”. El ensayo visual de Pepita Sandwich, publicado en abril de 2022 en el suplemento The Lily, de The Washington Post. En ese vaivén emocional la idea rondó en su cabeza durante varios años. Por ejemplo, en agosto de 2019 escribió en Twitter: “Óvulos shower, en vez de un baby shower, una fiesta en donde todos te den un poco de plata para congelar óvulos”. Finalmente, avanzó a los 35: “Por una cuestión de presión biológica y social, decidí finalmente llevarlo a cabo”. En agosto de 2019 escribió en Twitter: “Óvulos shower, en vez de un baby shower, una fiesta en donde todos te den un poco de plata para congelar óvulos”. Congelar óvulos no era tan “fácil” Viajó a la Argentina y en enero de 2022 concretó el tratamiento en una clínica en Buenos Aires, ya que le resultaba significativamente más económico hacerlo en nuestro país que en Estados Unidos. Jose tenía varias amigas que habían hecho este tipo de tratamiento antes y le anticiparon algunas sensaciones, como los efectos corporales -por ejemplo, la hinchazón o el dolor de aplicarse las inyecciones- y la “sobrecarga emocional del tratamiento”. El ensayo visual de Pepita Sandwich, publicado en abril de 2022 en el suplemento The Lily, de The Washington Post. También le hablaron de la cantidad de óvulos maduros extraídos… Y empezó a compararse con ellas en relación al número que esperaba alcanzar. “Todas me lo contaban con bastante optimismo, desde un lado resultadista”, recordó. A los pocos días de comenzado el tratamiento (que contempla entre diez y doce días de inyecciones), se dio cuenta que no iba a llegar a tener la cantidad de óvulos que había imaginado. “Un proceso que comencé impulsivamente estaba teniendo un efecto psicológico en mí”, escribió en el ensayo publicado en The Washington Post. Foto: gentileza. “Un proceso que comencé impulsivamente estaba teniendo un efecto psicológico en mí”, escribió en el ensayo que publicó en abril a raíz de esta experiencia en el suplemento The Lily, de The Washington Post. Finalmente, le extrajeron tres óvulos maduros. “De repente, congelar óvulos no era la solución fácil que pensé que sería. Aprendí que no hay garantías para el número de óvulos que puedas obtener”. Pepita Sandwich publicó sus materiales en revistas en Argentina, México y Estados Unidos. La decepción: “No sabía que podía no funcionar” A pesar de este “baldazo de agua fría”, la ilustradora dijo que no se arrepiente, porque hizo “algo al respecto e intenté tomar algún tipo de decisión, y no simplemente ‘esperar al destino’”. Aún no tiene decidido si repetirá, o no, una nueva estimulación para “sumar óvulos a la canasta”. “Comencé el proceso con una idea de resultado que no fue, y eso me hizo sentir un poco frustrada y decepcionada de mi cuerpo. Y eso frustró también mi idea de posponer la maternidad en ese solo intento”, explicó a Clarín. El ensayo visual de Pepita Sandwich (publicado en The Washington Post, abril 2022), compartido por Mariela Belski, directora ejecutiva en Amnistía Argentina, en Instagram. “Entré al procedimiento con la sensación de que iba a ser exitoso sí o sí, cuando en realidad hay un montón de cuestiones físicas particulares de cada individuo que son distintas y el proceso puede funcionar o no”, reconoció. “Yo no sabía que esto podía pasar, que no funcionara el tratamiento”. “Ojalá hubiera estado más preparada” Tomar decisiones informadas es la recomendación que Pepita repite a lo largo de toda la conversación. Y siempre hace hincapié en liberarse de las presiones sociales: “Lo primero que le recomendaría a alguien es que piense si esta oportunidad de congelar óvulos es realmente para ella. O sea, para las mujeres de mi generación que no venimos pensando en este tema a veces siento que congelar óvulos se ve hasta como una ‘obligación’”. Además de hacer las consultas médicas pertinentes y hacerlo en los tiempos sugeridos, instó a que estén “emocionalmente preparadas para un resultado inesperado y acompañadas psicológicamente, o con personas que las puedan apoyar, porque es un proceso muy emocional que se hace bastante en soledad”. «A veces siento que congelar óvulos se ve hasta como una ‘obligación’”, dice Pepita Sandwich, ilustradora argentina. Foto: gentileza. “Es un procedimiento muy caro, por lo que es un privilegio poder intentar

Artículos, Ciencia en tu vida

La inflamación, ¿la culpable de todos los males?: cuál es su relación con la infertilidad

El estilo de vida poco saludable y la mala alimentación son los principales causales de las enfermedades crónicas no transmisibles, originadas por el proceso inflamatorio que estos factores generan en el organismo. Cómo y por qué puede verse afectada la capacidad reproductiva. Las enfermedades crónicas no transmisibles, por muy distintas que sean y con independencia de la parte del cuerpo en que se manifiesten, comparten un síntoma en común: la inflamación. Es el primer síntoma de la enfermedad, y si se quiere llegar a su origen, es imperioso poder determinar la causa. Coinciden los especialistas en que la forma en que vivimos, el ritmo de vida actual, los hábitos poco saludables, son la razón quizá más frecuente de la inflamación crónica. Al parecer, los factores predisponentes son los xenobióticos, tal el nombre que recibe una sustancia química que se encuentra dentro de un organismo, que no se produce naturalmente y que no debería estar, la dieta, la disbiosis intestinal, el estrés, y el sedentarismo, entre otros. En muchas ocasiones, no siempre, antes de la inflamación crónica tiene lugar una disfunción intestinal, que de corregirla prevendría, o por lo menos minimizaría, el problema. ¿Pero qué injerencia tiene todo esto en la capacidad reproductiva de las personas? Muchas de las enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes, artritis, enfermedades autoinmunes, insomnio, depresión, asma, enfermedades de la piel, migrañas, y hasta la infertilidad pueden tener que ver con un intestino dañado o irritado. Puede incluso llegar a provocar envejecimiento prematuro. No hay que esperar a tener síntomas intestinales, todos pueden llegar a tener el intestino dañado en menor o mayor medida, aún sin síntomas, y poder llegar a sufrir las consecuencias, es fundamental la salud del intestino para la salud general. La alimentación es la clave. Las toxinas más comunes provienen de ella, aunque también se absorben a través de la piel y pulmones. La alimentación es la herramienta más poderosa para tratar los desequilibrios del cuerpo. Los sistemas y funciones están interconectados, lo que explica por qué, al recuperar el equilibrio, se consigue mejorar el funcionamiento del todo, incluso, el sistema reproductor. Entender a la alimentación como una buena medicina es el primer paso para resetear al cuerpo de manera física y emocional. Cuando se habla de intestino se incluye la pared intestinal, el tejido linfático asociado, el sistema nervioso y la flora intestinal, o sea la microbiota. Para comprender la importancia del aparato digestivo en la salud general, es bueno saber que el sistema nervioso asociado al intestino es de tal magnitud que es considerado el segundo cerebro, así como lo es la microbiota, que es diez veces más numerosa en cantidad que las células que conforman el cuerpo humano. Está el 80% ubicada en el interior del tubo digestivo y el resto en otros órganos como pulmones, piel, vagina, cavidad endometrial, ojos, etc. El funcionamiento del intestino tiene un efecto directo e indirecto sobre todas las células del cuerpo. Cuando está irritado o dañado aumenta su permeabilidad y pasan moléculas que no deberían hacerlo, que generan reacciones nerviosas, inmunológicas y hormonales que se pueden traducir en distintas enfermedades con el común denominador que es la inflamación. Así es que la reparación del intestino puede resolver o mejorar muchas de las enfermedades crónicas y de problemas agudos. El intestino es la parte del cuerpo que más sufre a causa del estilo de vida que vivimos. El intestino dañado puede no estar provocando disfunción intestinal, pero puede estar ‘incubando’ enfermedades del futuro. De la misma manera la inflamación precede a la aparición de síntomas,es por esto que la reparación del intestino previene y colabora para mantener la salud y enlentecer el deterioro producto del paso del tiempo. Reparación que se puede lograr por medio de los hábitos saludables. La inflamación y su relación con la fertilidad Los ovarios y los testículos son los órganos, quizás, más sensibles del cuerpo. Ejemplo de ello es el efecto de la quimioterapia en los tratamientos oncológicos, en los que la función que con mayor frecuencia queda afectada, es la reproductiva. La disfunción intestinal con el consiguiente aumento de la permeabilidad, deja pasar moléculas que no deberían y puede generar reacciones de autoinmunidad o de otra índole como el hipotiroidismo de Hashimoto en el que el organismo genera anticuerpos que atacan a la glándula tiroidea y éstos, por reactividad cruzada, pueden atacar a los ovarios, a los testículos o a otros órganos. Lo mismo puede ocurrir en la enfermedad celíaca en la que el gluten genera una reacción de autoinmunidad en la que se afecta los enterocitos que son las células que recubren el interior de la pared intestinal -agregó-. Esto genera aumento de la permeabilidad y otras reacciones de distinta índole. También inflamación sistémica, lo que puede afectar la fertilidad por la misma inflamación o por reactividad cruzada de los anticuerpos generados. La disbiosis -o desequilibrio de la flora microbiana- puede ser otro causal de aumento de la permeabilidad intestinal con las consecuencias que ello puede generar. Estos cambios producto de la inflamación sistémica pueden llegar a repercutir, por la misma inflamación, en la microbiota de los distintos órganos, como el vaginal y el de la cavidad uterina, y afectar así a la fertilidad. Por ejemplo – si se afecta la microbiota a nivel de la cavidad del útero, también puede hacerlo la receptividad endometrial y ser causa de fallas de implantación, de abortos recurrentes y hasta de otras patologías del embarazo más avanzado. La microbiota de los distintos órganos pueden estar afectadas por disbiosis locales y no ser consecuencia de la alteración a nivel de la disfunción y de la microbiota intestinal, pero dada la interrelación entre todos los sistemas que conforman el cuerpo humano es que tenemos que pensar en la parte y en el todo y actuar en consecuencia. Entender y reparar el intestino es la base para mejorar el desequilibrio y se traducirá en beneficio en cuanto al mejor funcionamiento del organismo, incluido el aparato reproductor. Entender cómo influyen la dieta y el estilo

Investigaciones

LAS MUJERES DEL SIGLO XXI POSTERGAN SU MATERNIDAD. ESTAMOS ASESORÁNDOLAS CORRECTAMENTE?

INTRODUCCION “La conciliación entre la maternidad, la vida laboral y la vida personal se establece  a través de la adopción de un proyecto secuencial en el tiempo” (Martí, 2011:277) La ONU respecto a cambios demográficos mundiales expuso que casi la mitad de las personas a nivel mundial viven en un área donde la fecundidad es menor a 2,1 nacimientos por mujer (tasa que asegura la reproducción de la especie).  La  tasa de fecundidad mundial que en 2019 era de 2,5 hijos por mujer y disminuirá a 2,2 en 2050. La edad promedio del primer hijo aumentó de 21.4 años a 25.4  años como la concepción de familia “tipo”. La mujer hoy tiene énfasis en la realización de proyectos vitales personales, los cuales incluyen la postergación de la maternidad o la duda a la maternidad, como especialistas en medicina reproductiva debemos estar a la vanguardia: toda mujer debe ser asesorada sobre los alcances de la técnica de criopreservación ovocitaria, en cuanto a la seguridad y resultados de la misma. OBJETIVO Conocer la tendencia del grupo de mujeres que realizan tratamiento de vitrificación ovocitaria por maternidad diferida social. MATERIALES Y METODOS Diseño observacional retrospectivo de un Programa de Vitrificación Ovocitaria por maternidad diferida social. Análisis de un total de 514 pacientes en el período 2011-2020, mediante variables dicotómicas y nominales, en base de datos Excel, diseñada para la investigación. RESULTADOS CONCLUSIONES  El promedio de edad de vitrificación ovocitaria es de 37 años con criopreservación de 9.6 MII. Debe aconsejarse respecto a la perspectiva del material biológico que se criopreserva y la cantidad de ovocitos maduros que requerirán en el futuro para la obtención de un embrión euploide. La Preservación de la Fertilidad no asegura un niño sano en casa en el futuro, sino que es una oportunidad de intentar preservar la descendencia genética, para ello se requiere: Derivación oportuna Evaluación de riesgos y beneficios de la técnica Asesoramiento genético en la descendencia en relación a la edad al momento de criopreservar Adecuada evaluación de la reserva folicular.  

Investigaciones

TENDENCIA EN MATERNIDAD DIFERIDA \”RESULTADOS DE UN PROGRAMA DE VITRIFICACIÓN OVOCITARIA POR MATERNIDAD DIFERIDA

INTRODUCCION La postergación de la maternidad es un hecho en las últimas décadas, atribuido a los cambios culturales, demográficos, económicos globales y a la percepción de la maternidad de cada mujer relacionada con una mayor aspiración educacional y su consecuente incorporación en el mundo empresarial. OBJETIVO Evaluar los resultados obtenidos del Programa de Vitrificación Ovocitaria para  determinar la tendencia en relación al grupo de pacientes que decidieron criopreservar ovocitos por deseos de maternidad diferida, en el transcurso de los últimos diez años. MATERIALES Y METODOS Estudio observacional retrospectivo. Se incluyeron 514 mujeres menores de 49 años que acudieron con deseo de vitrificación ovocitaria por maternidad diferida presentando captación ovocitaria positiva al momento de la aspiración folicular con al menos la criopreservación de 1 ovocito maduro (MII). Mediante el análisis de variables, cuantitativas y cualitativas dicotómicas y nominales, en base de datos Excel diseñada para la investigación, se analizaron los datos en: edad, número de ovocitos captados y maduros y en rangos de edad: menores de 35, 38 y 39 y mayores de 40 años. Se subdividió el grupo de mujeres en grupos de 36 y 37 años, 38 y 39 años. RESULTADOS CONCLUSIONES Las mujeres que consideren postergar su maternidad y optar por la criopreservación ovocitaria deberían ser alentadas a realizar dicho procedimiento antes de los 35 años esperando mejores resultados considerando la edad de la mujer como signo cardinal en su reserva ovárica al momento de posponer la maternidad: PRIMUM NON NOCERE. Interesa aumentar la casuística y randomizar grupos para evaluar si se mantiene la tendencia valorando resultados de desvitrificación posterior. La media de edad de las mujeres que acceden al programa es de 37 años, encontrándose el número de ovocitos vitrificados globales en una media de 7.7 (1-33).  

Investigaciones

UTILIZACION DE PRP EN ENDOMETRIO FINO REFRACTARIO 

INTRODUCCIÓN El siguiente trabajo tiene como objetivo evaluar el efecto del (PRP) sobre el endometrio en pacientes con endometrio fino, refractario a los tratamientos hormonales habituales como factor sinérgico en el desarrollo endometrial. El objetivo secundario incluye evaluar la tasa de embarazo en pacientes en tratamiento de transferencia de embriones criopreservados y receptoras de ovocitos. Esta evaluación utilizó para su diseño el formato de estudio observacional retrospectivo. Se incluyeron 22 pacientes menores de 50 años, en plan de transferencia embrionaria con endometrio menor a 7 mm con la terapia hormonal habitual y con evaluación de cavidad uterina que descarte alteración anatómica. MATERIALES Y MÉTODOS El endometrio de 22 mujeres fue estimulado con valerato de estradiol  8 mg por vía oral y 4 mg por vía vaginal. Se instiló PRP en la cavidad uterina los días 6 y 10 del ciclo. El PRP se obtuvo mediante extracción sanguínea de 8 ml por venopuntura. La muestra de sangre fue procesada, por personal especializado, mediante centrifugación durante 20 minutos para separar sus componentes: glóbulos rojos, glóbulos blancos , plasma y la fracción de este último.  El  volumen instilado en la cavidad uterina  fue de 0.9 ml de PRP y 0.1 ml del activador cloruro de calcio. Se realizó control ecográfico previo al PRP y posterior a cada instilación. Los datos se analizaron mediante el análisis de variables, cuantitativas y cualitativas dicotómicas y nominales, en base de datos Excel, diseñada para la investigación. RESULTADOS Respecto a las causas de infertilidad, el 95.45% presentaban baja reserva ovárica y un 22.72% factor masculino asociado. Respecto a los antecedentes de tratamientos previos, 59.09% había realizado al menos un ciclo de FIV/ICSI con óvulos propios y el 77.28% ovodonación.   La presencia de endometrio fino estaba presente en el 100% de las pacientes y un 18.18% de ellas, no  presentaba el endometrio de morfología trilaminar. Las transferencias embrionarias fueron todas realizadas en estadío de blastocisto. El grosor endometrial promedio previa instilación fue de 5.9 mm (4.4 – 6.8 mm) y post instilaciones de 7.2 mm (6.3-8.7 mm) trilaminar. CONCLUSIÓN La utilización de PRP endometrial en este grupo de pacientes demostró un efecto favorable en cuanto al grosor endometrial, su morfología , aumentando en forma significativa la tasa de embarazo. Si bien son pocos los casos presentados, esta técnica se vislumbra como prometedora en este grupo de pacientes con endometrio fino , refractarias a los tratamientos habituales, siendo necesario aumentar la casuística y randomizar grupos de pacientes para evaluar si se mantiene la tendencia.

Artículos, Ciencia en tu vida

Hipotiroidismo y autoinmunidad tiroidea en fertilidad

El hipotiroidismo es una menor función de la glándula tiroides y es frecuente en las mujeres en la edad reproductiva. Además, la infertilidad es frecuente en las mujeres con hipotiroidismo. La tiroides regula el normal funcionamiento del organismo como, por ejemplo, lo hace el carburador del automóvil, que cuando falla, repercute en su normal funcionamiento. El hipotiroidismo puede ser primario, cuando es producto de una falla a nivel de la misma tiroides, o secundario por una falla a nivel del eje hipotálamo hipofisario, o al efecto de anticuerpos antitiroideos producidos por el mismo organismo – tiroiditis de Hashimoto. La glándula hipófisis, ubicada en la base del cerebro, produce la hormona estimulante de la tiroides (TSH) que actúa sobre ésta regulando la producción de la hormona tiroidea que va a actuar sobre los distintos órganos del cuerpo.  En el caso de un hipotiroidismo por afectación a nivel del hipotálamo, poco frecuente, la TSH va a estar disminuida. En el caso de una falla a nivel de la misma tiroides, la TSH va a estar elevada. En el caso de una elevación de los anticuerpos antiperoxidasa (ATPO) y/o anticuerpos antitiroglobulina (ATG) puede estar normal o elevada. Cuando los anticuerpos están elevados, mientras no haya daño sobre la tiroides, la TSH va a estar dentro de valores normales y va a aumentar recién cuando con el paso del tiempo, se haya producido el daño afectando su función, momento a partir del cual la TSH se va a elevar.   El hipotiroidismo a su vez puede ser subclínico, es decir sin síntomas, o clínico, con síntomas como: cansancio, caída de cabello, constipación, piel seca, etc. También, infertilidad, fallas de implantación, abortos, y patologías del embarazo más avanzado. Es decir, el hipotiroidismo se puede sospechar, o no, clínicamente, y se va a diagnosticar dosando en sangre la TSH, las hormonas tiroideas T3-T4 y T4libre, así como los anticuerpos ATPO-ATG. El hipotiroidismo clínico tiene que ser tratado, así como el subclínico en caso de infertilidad, antecedentes de fallas de implantación, abortos y patologías del embarazo. Autoinmunidad autotiroidea ¿Qué es? Los anticuerpos antitiroideos (ATPO-ATG) pueden llegar a afectar la fertilidad y la reserva ovárica de distintas maneras. La producción de anticuerpos antitiroideos precede a la falla tiroidea, es decir pueden coexistir durante un tiempo hasta que actúan sobre la función de la tiroides, y pueden llevar a un hipotiroidismo. Si bien hay cada vez más estudios e hipótesis, todavía se desconoce por qué el organismo comienza a generar anticuerpos contra sus propios tejidos, en este caso, la glándula tiroides. ¿Cuál es el desencadenante? Se postula que hay anticuerpos cruzados, que actúan sobre su órgano blanco, pero que pueden actuar también sobre otros. Es ahí donde se cree que los anticuerpos antitiroideos pueden afectar también al ovario, lo que puede llevar a una pérdida temprana de la reserva ovárica o afectar la fertilidad de otras maneras. Hay estudios que demuestran que estos anticuerpos están elevados en un porcentaje mayor de mujeres con fallas ováricas tempranas. ¿Por qué se generan estos anticuerpos?  Una posibilidad es el aumento de la permeabilidad intestinal, como se observa en algunos casos de disfunciones intestinales, y en casos de disbiosis, que es una alteración en la conformación de la microbiota intestinal. Esta mayor permeabilidad deja pasar sustancias que no deberían pasar, generándose una reacción inmunológica autoinmune, con un aumento de la inflamación sistémica. El ejemplo más representativo es la celiaquía, la reacción inmunológica a la ingesta de gluten – una proteína presente en el trigo, cebada, centeno y avena-  en la que se ve afectado el revestimiento epitelial de la pared intestinal y genera una inflamación sistémica que puede afectar según donde actúe tanto la inflamación como los anticuerpos. Por otro lado, si tenemos en cuenta que los ovarios y los testículos son quizás los órganos más sensibles de nuestro organismo, si llegan a ser blanco de ataque de esos anticuerpos y de la inflamación, se puede explicar el porqué de la pérdida de la reserva ovárica y testicular. Es decir, puede ser que en algunos casos sean producto de la inflamación, así como de anticuerpos contra la tiroides que actuando en forma cruzada sobre los ovarios pueden llegar a afectar su función. En conclusión En casos de hipotiroidismo, tanto subclínico como clínico, hay que tratarlo cuando la intención es lograr un embarazo, así como durante el transcurso del mismo. El hipotiroidismo se lo trata con hormona tiroidea, con la dosis adecuada a cada caso. En casos de Tiroiditis de Hashimoto, el hipotiroidismo autoinmune, se lo trata, por un lado, con hormona tiroidea adecuada a cada caso para compensar el menor funcionamiento, y, por otro lado, ante la presencia de valores elevados del o de los anticuerpos (ATPO y/o ATG) se evalúa también la función intestinal, la microbiota, la presencia o no de inflamación sistémica, así como la presencia de otros marcadores de autoinmunidad.  Se indica una dieta antiinflamatoria y medicación para regular el estado inmunológico, y para disminuir o prevenir la inflamación sistémica. En casos de autoinmunidad con eutiroidismo, es decir con normal funcionamiento de la tiroides, se trata con lo comentado para tratar la elevación de los anticuerpos y se controla periódicamente, tratándose con hormona tiroidea recién en el caso de detectarse un hipotiroidismo. Como siempre tener presente los hábitos saludables: minimizar el stress, no ingerir tóxicos, actividad física, dormir bien, yoga, acupuntura, y una correcta alimentación.  

Artículos, Ciencia en tu vida

Parto respetado: ¿Qué sucede en la subrogación uterina?

Esta semana se celebra la semana mundial del parto respetado, momento ideal para reflexionar sobre esa experiencia transformadora en la vida de una familia, sobre todo en el de la mujer y el niño que está por nacer. El parto respetado refiere a una modalidad de atención que contempla el respeto a los derechos de los padres e hijos por nacer. Pero ¿qué sucede cuando la pareja ha decidido tener un bebé a través de un vientre subrogado? ¿Cómo se desarrolla la relación médica, gestante, y papás? ¿Cómo participan de la llegada de su bebé? Parto respetado es aquel donde los padres y el equipo médico establecen una comunicación afectuosa y sabia al momento de hablar. Un vínculo atravesado por la capacidad de escucha, el intercambio de información, el diálogo y el afecto. Hay que pensar en los derechos de la mamá de tener un parto con valores, una explicación justa ante una indicación determinada – como puede ser una cesárea. Pero sin perder de vista el derecho del bebé de ser cuidado y asistido. En el caso de subrogación uterina, las cosas se modifican porque entra en juego otra variable, que es la mujer que lleva adelante el embarazo. En ese contexto, ¿cómo se elige el tipo de parto? La mujer gestante ya tuvo hijos, es decir, ya pasó por la situación de parto o de cesárea. Por lo que, si no existe una indicación médica previa, la paciente puede elegir. Lo que suele ocurrir es que muchas veces las mismas embarazadas piden cesárea, si tuvieron parto vaginal, para no transitar la misma experiencia que vivieron con sus hijos. Y entonces, una vez que nace el bebé, se lo presenten los padres procreacionales. La gestante tiene derecho a elegir porque se trata de su cuerpo, siempre que no exista una indicación médica específica; y puede decidir si los padres están o no en el parto. En general esto se da de manera natural cuando existe un vínculo familiar o de amistad entre ellos. Si el vínculo es más lejano, se va armando durante el embarazo y suele ser maravilloso. Estas pacientes son un amor, se entregan, quieren lo mejor para ella y los bebitos. En estos casos se tiene en cuenta el deseo de la paciente dentro de las posibilidades médicas. Se trata de que los padres procreacionales estén presentes en la sala de partos, pero depende de los deseos de la embarazada y su intimidad. En regla general, además, los sanatorios permiten solo un acompañante por persona. En casos así, tratamos que haya un acompañante en la sala de partos, y otro en recepción de neonatología. ¿Cómo se desarrolla en el marco institucional? En los sanatorios el médico se acerca contando cuál es la situación, que la mujer es una gestante, y que la pareja son los padres procreacionales. El trato es tan bueno como en los otros casos. Es muy emotivo ver cómo les dan el lugar que corresponde a esos padres. Todas estas modalidades y el vínculo con la institución, o con la mujer que lleva el embarazo, lo fuimos armando, porque esto es tan novedoso que antes no existía. A nosotros nos funciona muy bien así. Tener un parto respetado no implica que sea un parto vaginal, sino que es el mejor parto posible para esa paciente y ese bebito. Implica hablar con la paciente, ver qué espera ella del parto, y ofrecerle todo lo que se pueda hacer para que esté más tranquila.  

Artículos, Ciencia en tu vida

Mujeres con cáncer hoy pueden perservar su fertilidad

El duro paso por dejar atrás la enfermedad, muchas veces se lleva junto con el cáncer la posibilidad de tener hijos, la crioperservación aparece cada vez más como una opción. Recibir el diagnóstico de cáncer, cualquiera sea su localización y forma, debe ser sin dudas una de las experiencias más paralizantes. Si bien comenzar con el tratamiento cuanto antes para dar fin a la pesadilla es seguro una de las prioridades, todo lo que se pone en juego y cómo seguir adelante no deben ser temas menores. El cáncer es un nombre general para un grupo de más de 100 enfermedades cuyo denominador común es el crecimiento sin control de células anormales. Es ese descontrol, que genera la invasión sobre otros tejidos, lo que define a la célula como cancerosa. Esto se produce a partir de un daño en su ADN (ácido desoxirribonucleico), y las nuevas células que se generarán también tendrán alteraciones en el ADN. La buena noticia es que muchos tipos de cáncer, entre ellos el de mama, tienen altos porcentajes de curación si son diagnosticados de manera temprana. La lucha contra el cáncer es agresiva y constante y muchos tratamientos derivan en efectos secundarios no deseados. Además de la conocida y hasta esperada caída de cabello, hoy se sabe que, por ejemplo, pueden verse afectados el funcionamiento del ovario o del testículo, por lo que la preservación de la fertilidad se convierte en un tema a contemplar. El doctor Sergio Pasqualini (MN 39.914), director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación Repro, destacó que «según la experiencia en el consultorio, muchos de los pacientes no recuerdan haber recibido mención o discutido con su médico de cabecera el tema del impacto de los tratamientos de cáncer sobre su fertilidad futura». Además, no siempre la información proporcionada es completa o suficiente, por eso el manejo de datos precisos en el momento indicado brinda la posibilidad real de tener un hijo luego del cáncer. Algo así le ocurrió a Florencia Ortells, quien a los 27 años se enteró de que tenía linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer en el sistema linfático. Luego de tres meses de quimioterapia y la noticia de que la enfermedad había desaparecido, la asaltó la duda de si podría tener hijos. Es que como parte del tratamiento le habían dado una medicación para suspender su menstruación, sumado a lo agresivo que el proceso es de por sí para todo el organismo. «Fui a mi ginecólogo para regularizar mi menstruación y saber cómo había quedado, y ahí fue cuando me explicó que en estos casos podían preservarse óvulos para asegurar la fertilidad futura», contó Florencia a Infobae. A los dos años la joven recibió la tan temida noticia: el linfoma había vuelto a aparecer, pero esta vez había que hacer quimioterapia más fuerte, autotrasplante de médula y rayos. La joven de por ese momento 29 años no lo dudó. «Me acuerdo que llamé a mi ginecólogo y estaba en un shopping; le dije que el linfoma había vuelto y que quería preservar mis óvulos antes de comenzar el nuevo tratamiento», relató con una convicción envidiable y una fortaleza que hace entender por qué pudo ganar tan dura batalla. Su médico la contactó con el doctor Pasquialini, quien le explicó el procedimiento para criopreservar y de inmediato le indicó el tratamiento. Si bien el especialista le aclaró que preservar embriones era mejor que óvulos, en ese momento la joven estaba de novia y poco podía ponerse a pensar si quería que él fuera el padre de sus hijos. Así que criopreservó sus óvulos y comenzó el tratamiento para deshacerse (otra vez) del linfoma. «Saber que mis óvulos estaban criopreservados y que mi fertilidad estaba a salvo me dio mucha paz mental y me permitió focalizarme en curarme», recordó Florencia, quien admitió que «necesitaba» sacarse esa preocupación de encima. «No me importaba que se me cayera el pelo, pero sí necesitaba estar segura de que iba a poder ser mamá. Saber que tenés la chance es impresionante», destacó. Y vaya si Florencia precisaba estar relajada con su fertilidad. En 2008, por tercera vez, tuvo que volver a someterse a radioterapia a causa de una nueva recaída en su enfermedad. Finalmente (¡y lo decimos a modo de profecía autocumplida!) en 2010 viajó a los EEUU a probar un nuevo tratamiento con una droga monoclonal y, tras permanecer allí en tratamiento durante un año, el linfoma ya es parte de su pasado. Hoy, a sus 39 años espera al hombre de su vida y futuro padre de sus hijos para lograr formar la familia que hace años desea. Quizá lo intente y lo logre sin siquiera llegar a usar los óvulos que guardó hace diez años, pero, en aquel momento, sacarse ese tema de la cabeza era lo que necesitaba para encarar su curación. «Saber que eso está guardado te ayuda mentalmente. El diagnóstico fue como un hachazo en la frente; cuando el linfoma volvió, tuve tiempo de pensar, resolver y dedicarme a curarme», finalizó. Todo lo que hay que saber sobre criopreservación La efectividad de los tratamientos de quimioterapia o radioterapia o quirúrgicos para combatir el cáncer aumentó con los años y fueron surgiendo nuevos desafíos en relación a la calidad de vida de quien lo superó. El camino de la concientización se está comenzando a transitar, pero, sobre todo en lo que respecta al cuidado de la fertilidad, queda mucho por hacer, además de seguir creando conciencia: tanto en pacientes como en médicos. ¿Cómo se preserva? Pasqualini explicó: «El primer paso, y fundamental en la preservación de la fertilidad, es integrarlo como objetivo dentro del plan principal que el paciente y su oncólogo trazan en conjunto». «Esto permitirá -según el especialista- seguramente lograr mayor adherencia al tratamiento oncológico y evitar que un paciente postergue el inicio por temor a perder la fertilidad, o lo rechace, o, incluso, no cumpla con las normas que el tratamiento le impone». Y prosiguió: «Luego, en la consulta por fertilidad,

Scroll al inicio