FIV en ciclo natural y estimulación mínima: individualizar la estrategia

Ateneo científico: Fundación REPRO
Expositora: Dra. Manuela Bagattin

En el marco de las actividades académicas de Fundación REPRO, se realizó el ateneo científico “FIV en ciclo natural y estimulación mínima”, un espacio de actualización dedicado a revisar diferentes estrategias de fertilización in vitro y los criterios que permiten seleccionar la alternativa más adecuada para cada paciente.

Durante la exposición, la Dra. Manuela Bagattin abordó los fundamentos fisiológicos de la ovulación, el seguimiento hormonal y ecográfico del ciclo natural, el momento de la aspiración folicular, el uso del desencadenamiento de la ovulación y las características de los protocolos de estimulación mínima. También se analizaron las posibilidades y limitaciones de estas estrategias a partir de la evidencia disponible y de la experiencia clínica.

FIV en ciclo natural: intervenir sobre un único folículo

Uno de los primeros ejes de la exposición fue la FIV en ciclo natural, una estrategia que busca recuperar el ovocito desarrollado espontáneamente durante el ciclo, sin realizar una estimulación ovárica convencional para obtener múltiples folículos.

La ovulación es un proceso complejo en el que intervienen mecanismos hormonales e inflamatorios. En este contexto, las diferentes herramientas farmacológicas permiten intervenir en distintos momentos del ciclo y con objetivos específicos.

El desencadenamiento de la ovulación no tiene como objetivo aumentar el número de ovocitos obtenidos, sino sincronizar la maduración y hacer predecible el momento de la ovulación, permitiendo programar la aspiración folicular.

De esta manera, el seguimiento del ciclo requiere integrar diferentes variables y no basarse únicamente en la imagen ecográfica.

El tamaño folicular y el valor del seguimiento hormonal

Durante la exposición se destacó que, en un ciclo natural, los folículos de aproximadamente 18 a 22 milímetros presentan una mayor probabilidad de contener un ovocito maduro.

Sin embargo, el tamaño folicular debe interpretarse en conjunto con los parámetros hormonales. La evaluación del estradiol y la LH aporta información fundamental para determinar el momento adecuado para realizar el desencadenamiento y programar la aspiración.

Esta integración entre ecografía y laboratorio permite adaptar la decisión a la evolución de cada ciclo, evitando considerar un único parámetro como determinante.

Aspiración folicular y flushing

Otro de los aspectos abordados fue la técnica de aspiración y el denominado flushing folicular, que consiste en realizar lavados del folículo durante la aspiración con el objetivo de favorecer la recuperación del ovocito.

La evidencia analizada durante el ateneo no mostró un beneficio significativo del flushing en determinados grupos de pacientes, como aquellas con síndrome de ovario poliquístico o baja respuesta. En el contexto monofolicular podría existir algún interés particular, aunque los estudios presentados no evidenciaron diferencias relevantes en resultados clínicos como embarazo o nacido vivo.

Estos datos ponen de manifiesto que la incorporación de una intervención adicional no necesariamente se traduce en mejores resultados reproductivos y que su utilización debe evaluarse de acuerdo con cada situación clínica.

Estimulación mínima: una estrategia diferente

La segunda parte de la presentación estuvo dedicada a los protocolos de estimulación mínima, particularmente aquellos que utilizan clomifeno.

A diferencia de las gonadotrofinas, que actúan directamente sobre el ovario, el clomifeno interviene de manera indirecta sobre el eje hormonal, modificando la señal que estimula el desarrollo folicular.

Esta diferencia en el mecanismo de acción resulta relevante al considerar pacientes que ya atravesaron tratamientos convencionales con una respuesta limitada. La estimulación mínima no consiste simplemente en utilizar una menor cantidad de medicación, sino en plantear una estrategia diferente de intervención sobre el ciclo.

Al igual que en el ciclo natural, el seguimiento ecográfico debe complementarse con la evaluación hormonal para determinar el momento adecuado del desencadenamiento y de la aspiración.

¿En qué pacientes puede tener sentido?

Uno de los interrogantes centrales planteados durante el ateneo fue qué pacientes podrían beneficiarse de estas estrategias.

El interés puede ser particularmente relevante en pacientes con baja reserva o baja respuesta ovárica, en quienes una estimulación convencional puede producir un número reducido de ovocitos.

En estos casos, la posibilidad de aprovechar el folículo dominante mediante una estrategia de menor intensidad plantea una alternativa que merece ser estudiada. La pregunta no es necesariamente cómo obtener la mayor cantidad de ovocitos, sino si una estrategia diferente puede ser adecuada para determinadas pacientes y permitir aprovechar el potencial reproductivo disponible.

Sin embargo, estas alternativas no deben interpretarse como superiores a la estimulación convencional. Su utilidad depende de factores como la edad, la reserva ovárica, la respuesta previa, las características de cada paciente y la experiencia del centro y del laboratorio.

Individualizar el tratamiento

La selección de una estrategia de FIV debe considerar múltiples variables. Entre ellas, la edad de la paciente, la reserva ovárica, los antecedentes reproductivos, la respuesta obtenida en tratamientos anteriores y la experiencia del equipo.

En este sentido, el ciclo natural y la estimulación mínima pueden formar parte de un abanico de alternativas que permitan individualizar el tratamiento, especialmente cuando una estrategia convencional no necesariamente ofrece una ventaja clara para una paciente determinada.

La discusión también permitió reflexionar sobre la cantidad de ciclos que puede resultar razonable realizar con estrategias de menor intensidad y sobre el momento adecuado para modificar el abordaje terapéutico.

Más que establecer un protocolo único, el desafío consiste en determinar qué estrategia tiene sentido para cada paciente y en qué momento de su recorrido reproductivo.

La discusión clínica

Luego de la presentación se trabajaron dos casos clínicos que permitieron trasladar algunos de los conceptos desarrollados a situaciones concretas de la práctica asistencial.

El intercambio permitió abordar la complejidad de la toma de decisiones en pacientes con diferentes antecedentes y proyectos reproductivos, destacando la importancia de evaluar cada situación de manera individual y, cuando es necesario, de trabajar de forma interdisciplinaria.

Una medicina reproductiva cada vez más individualizada

El ateneo permitió revisar alternativas a la estimulación ovárica convencional y, al mismo tiempo, poner en perspectiva sus posibilidades y limitaciones.

El desafío no consiste solamente en decidir cuánto estimular, sino en comprender qué objetivo se persigue, qué posibilidades ofrece cada estrategia y qué intervención resulta más adecuada para cada paciente.

La discusión científica en torno al ciclo natural y la estimulación mínima continúa abierta. Profundizar en la evidencia disponible y generar nuevas investigaciones permitirá comprender mejor en qué pacientes estas estrategias pueden aportar un beneficio y cuál es el lugar que deben ocupar dentro de los tratamientos de reproducción asistida.

Desde Fundación REPRO agradecemos a la Dra. Manuela Bagattin por compartir su experiencia y contribuir al intercambio científico entre profesionales comprometidos con la actualización, la investigación y el desarrollo de nuevas estrategias en medicina reproductiva.

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