Tratamientos de fertilidad

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Fertilidad y COVID19: herramientas para afrontar la espera de un tratamiento

Por Lic. Patricia Martinez, psicóloga, M.N. 24.411 especialista en familia, de Halitus Instituto Médico Las emociones que se ponen en juego a esta altura del confinamiento no son las mismas que al comienzo. Antes, el miedo, el pánico, la incertidumbre y la angustia dominaron la atmósfera emocional de todos. Conforme fueron pasando los días, “nos acomodamos” a esta nueva realidad, y pasó de ser “ciencia ficción” a ser algo cotidiano, que desgasta y agota. Pero también nos permite retomar nuestros viejos conflictos, quejas y sinsabores, que no amenazan nuestra vida pero que nos aquejan y generan malestar a diario. Entre las cosas que se recuperan, comienza a reinstalarse el deseo y la búsqueda del hijo, que quedó en pausa por la pandemia y la cuarentena. Para los que transitan el camino de la infertilidad, el estar “esperando” es un estado que les es familiar. Siempre esperan un resultado para planificar una acción y luego esperan el resultado de esa acción para planificar otra. A menudo escuché decir “me gusta más cuando me mandan a hacer ejercicios, dietas o tomar alguna medicación, porque solo esperar me parece que es perder el tiempo”. Quizás sea este el primer concepto que hay que rever, quizás el tiempo hay que transitarlo, que no es lo mismo que perderlo. La llegada de la pandemia obligó a muchas personas o parejas, a otra espera, que es la de poder hacer el tratamiento. Esta otra espera, no hace más que sumar sentimientos de incertidumbre y ansiedad. No solo en aquellos a los que los corre el reloj biológico. Porque al final, se pone en espera un deseo muy íntimo, que uno quiere lograr ya. Ahora bien, ¿cómo transitamos el tiempo sin que nos invada la sensación de pérdida o desesperación? ¿Cómo afrontamos este tiempo nuevo inaugural de la “espera de la espera”? Algunas sugerencias que van a poder ayudarnos: No idealizar, no suponer que hay soluciones mágicas para este momento. Seguir las indicaciones de sus médicos que siempre los acompañaron y aconsejaron. No generalizar, no hacer teorías generales a partir de algún caso en particular que escucharon. Suponer que un caso aislado es la realidad puede costar muy caro. Consulten, hoy más que nunca, con profesionales idóneos y recomendados. No aislarse a pesar de la cuarentena. El aislamiento aumenta las chances de ansiedad y angustia. Seguir en contacto. Si los grupos de pertenencia habituales están muy centrados en temáticas que incomodan, buscar otros. Existen muchos lugares que están dando apoyo virtual. No poner la vida en pausa. Ni por la pandemia, ni por la búsqueda de un hijo. Es importante sostener nuestra vida dentro de los límites normales. No abandonar la propia vida, tanto si el embarazo llega como si no. Más vale no haber puesto toda la vida en un proyecto que puede ser muy valioso, pero no tiene por qué ser el único Entender la importancia de esperar en este momento, para poder avanzar en el camino de la búsqueda de un hijo. Contra la psicosis que genera la pandemia, no se cerraron los caminos, ni se anularon los tratamientos de fertilidad. Solo esperamos para estar enteros, plenos y fortificados para acompañar cada búsqueda y cada desafío con el fervor de siempre. El fervor que anima cada búsqueda y cada encuentro con un hijo. “Esperar para poder esperarte”, puede ser un lindo mensaje para que alguien pueda darle a su hijo el día de mañana cuando le cuente la “prehistoria” de su llegada al mundo.  

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La importancia de la planificación reproductiva en la consulta por infertilidad

La planificación reproductiva, para el hombre como para la mujer, incluye tanto la anticoncepción como la preservación de la fertilidad cuando el deseo es diferir el momento para tener un hijo. Ahora bien, ¿qué sucede en la consulta por infertilidad? ¿Cómo se incluye esta planificación cuando recibimos a personas que no están logrando tener un hijo? La planificación reproductiva debe tenerse en cuenta en la consulta por infertilidad, en parejas o personas jóvenes, porque no se sabe cuánto puede demorarse la llegada de ese primer hijo ni como estarán cuando intenten tener otro, en aquellas de edad más avanzada, porque si quieren más de un hijo, se pueden encontrar con mayor frecuencia, que para el momento de la segunda búsqueda, la reserva ovárica les juegue en contra, por lo tanto, cuanto más rápido se logre el primer embarazo, más posibilidades a futuro van a tener. Entonces, una vez que se evalúa en la consulta el diagnóstico y las posibilidades de lograr un embarazo, es menester saber cuántos hijos desea tener esa persona o pareja y hasta evaluar si es conveniente preservar gametas o embriones para ese eventual segundo o tercer hijo. Son varias las situaciones que pueden presentarse en la consulta por infertilidad en aquellos casos en que el deseo sea tener más de un hijo: Que sepan que necesitan realizar un tratamiento de FIV/ICSI, pero que no quieren hacerlo ya. En ese caso pueden recurrir a la criopreservación de óvulos o embriones. Que sepan que necesitan realizar un tratamiento de FIV/ICSI y que su deseo sea tener a futuro más hijos. En estos casos se pueden dar dos situaciones: Que la mujer presente una buena reserva ovárica, y que al realizar la FIV/ICSI se logren tener más de dos embriones en estadio de blastocisto de buen pronóstico. En estos casos se transferirá uno y quedarán otros embriones criopreservados. En caso de lograrse el embarazo con el embrión transferido, quedarían él o los demás para uso en el futuro. En caso de no lograr el embarazo en ese primer intento, se puede dejar criopreservados para uso a futuro y volver a intentar un segundo FIV/ICSI. Que la mujer no presente una buena reserva ovárica y se logren obtener pocos embriones de buen pronóstico en estadio de blastocisto. En ese caso, criopreservar y volver a estimular para un segundo FIV/ICSI y transferir lo obtenido en este segundo intento, conservando para futuro lo criopreservado. Esto es lo que se llama acopio de embriones, que se puede llevar a cabo en uno o más tratamientos de FIV/ICSI. Que sepan que necesitan realizar un tratamiento de ICSI por factor masculino, y que, de lograr el embarazo, quieran intentar en el futuro tener otros hijos. Aquí lo aconsejable sería criopreservar una o más muestras de semen porque con el paso del tiempo la reserva funcional testicular siempre empeora, y no sabemos a qué ritmo Que sepan que necesitan realizar un tratamiento de FIV/ICSI y que prefieran, en caso de lograr el embarazo, que este fuese de mellizos. En estos casos se evaluará que no exista contraindicación médica, y de ser posible, se transferirán dos embriones. Que sepan que necesitan un tratamiento de FIV/ICSI para intentar tener un hijo, pero tegan que postergarlo por algún motivo; Ej: enfermedades, operaciones, etc. En estos casos es bueno considerar la posibilidad de realizar el tratamiento con el objetivo de vitrificar, ya sea óvulos o embriones, según el caso. Que sepan que necesitan realizar un tratamiento de gestación por sustitución con óvulos propios y que se tengan dudas fundadas en cuanto a si se va lograr una buena respuesta ovárica como para obtener algún embrión de buen pronóstico. En estos casos una opción sería lograr embriones de buen pronóstico, criopreservarlos y recién a partir de ese momento poner en marcha la logística para avanzar con el tratamiento de la gestación por sustitución. Esto más aun en los casos en los que si no fuese posible lograrlo con óvulos propios, no se acepte la opción de la donación de óvulos como alternativa. Que sepan que van a necesitar criopreservar semen, tejido ovárico o testicular en casos de transgénero, para intentar tener de alguna manera poder un hijo en el futuro. La planificación reproductiva en la consulta por infertilidad tiene su lugar. Contamos con herramientas para dar respuestas a las distintas situaciones que se pueden presentar, en pos de intentar satisfacer los deseos de las y los pacientes que nos consultan.

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