Los varones también tienen un reloj biológico y existe cierto declive en su fertilidad con el paso de los años. El boom de la paternidad en los famosos. Expertos dan su mirada a Infobae y explican qué tanto pueden ayudar los tratamientos. Hace mucho tiempo ya que George Clooney dejó de ser el soltero más codiciado de Hollywood. Tal es así que hoy, a los 60 años, cambiar pañales es el escenario con el que -nuevamente- comulga. Amal Ammuddin es su pareja y la madre de sus dos hijos: los mellizos Ella y Alexander. Ambos niños llegaron en 2018, cuando el actor tenia 56 años. Ahora, con 60 recién cumplidos, Clooney será padre nuevamente de mellizos. Los nuevos modelos de familia están a la orden del día y cada vez es más habitual que hombres ya maduros decidan tener hijos. Los médicos lo advierten: no es lo mismo ser padre a los 60 que a los 30. Pero que no sea lo mismo, ¿significa que sea peor? Los hombres, que se hacen estas y otras preguntas, quieren ser padres en edades que quizás antes estaban reservadas para el abuelazgo. Está claro: los 50, los 60 y los 70 de ahora no son los de antes. ¿Qué pasa con los hombres y la paternidad en edades avanzadas? ¿El hombre puede procrear hasta la edad que le plazca? ¿Hasta cuando sirven sus espermatozoides? La importancia de la edad a la hora de buscar un hijo es ampliamente conocida entre las mujeres, pero poco se habla quizás sobre qué ocurre con los hombres. “Los varones también tienen un reloj biológico y existe un cierto declive en su fertilidad con el paso de los años”, empieza diciendo a Infobae Martín Attie, médico especialista en medicina reproductiva, director médico de In Vitro Buenos Aires. “Se calcula que, si el hombre tiene 25 años o menos, la probabilidad de concebir (en promedio) es de 4 meses. Por el contrario, si tiene más de 40, puede tardar 2 años o más. Y, superados los 45 años, el tiempo promedio necesitado para concebir se multiplica por cinco”, explica el médico. “En el caso de los ovarios, la vida útil reproductiva, es decir producción de óvulos, es mas corta que en los hombres. Disminuye en forma más acentuada a partir de los 35 años, para hacerlo más a los 38 y mucho más a partir de los 40 años. En el hombre es diferente y si bien a partir de los 40 se acentúa la disminución, vemos casos de hombres de 70 o más, que embarazan a una mujer de 30 años, o más, pero nunca a la inversa”, sostiene por su parte a Infobae, Sergio Pasqualini, director Científico de Halitus, el centro de fertilidad que fundó en 1987. “Es decir que el reloj biológico de los ovarios va mas rápido que el de los testículos”, agrega el doctor. Hay una cuestión: los hombres nunca dejan de producir esperma. A menos que ocurra alguna enfermedad o daño específico, no se detiene la síntesis de espermatozoides. “Sí, en cambio, puede verse afectada su calidad a medida que pasa el tiempo como, por ejemplo, la oxidación de los espermatozoides y, por lo tanto, disminuir su capacidad de fecundación. Entre los impactos negativos a mayor edad sobresalen: precisar más tiempo para concebir, disminución en la calidad del esperma (conteo, movilidad), aumento de la posibilidad de encontrar anomalías en el ADN del esperma debido a su fragmentación, incremento del riesgo de sufrir abortos involuntarios, defectos de nacimiento en los bebés y, según diversas publicaciones científicas, alto incremento en la incidencia de engendrar hijos con autismo”, explica Attie. Así, cuanto mayor sea el hombre, más tiempo le puede tomar concebir naturalmente. Esto también puede deberse a que se desarrollan enfermedades crónicas como diabetes, sobrepeso y presión arterial alta, que pueden afectar la fertilidad. Dice Pasqualini: “Tardar en embarazar va a depender del caso en particular. En general el hombre a los 40 está bien, y más adelante también. La pérdida de la fertilidad, producción de espermatozoides, en los hombres es muy variada. Hay hombres que ya tienen problemas desde la pubertad, con un declinar de la producción mas rápida, y otros que empiezan bien y a temprana edad aceleran la perdida. Pero siempre en algún momento dejan de producir. Es difícil encontrar hombres de 80 que tengan una producción aceptable para lograr un embarazo por la vía natural”. Uno de esos hombres récord vive en el Argentina. Es el doctor Alberto Cormillot, el reconocido médico especialista en obesidad, educador para la salud, escritor y conferencista, quien será padre -nada más y nada menos- a los 82 años. Dueño de una vitalidad envidiable, lleva una vida sana que incluye una alimentación equilibrada y una estricta rutina de actividad física. Cormillot espera por Emilio, el bebé que tendrá para el mes de octubre junto a su actual esposa, la doctora Estefanía Pasquini. Luego de anunciar el embarazo de la joven de 34 años, con quien se caso en diciembre de 2019, el nutricionista había manifestado un deseo acorde a su paternidad longeva: “Quiero vivir hasta los cien”. Complicaciones posibles A medida que los hombres envejecen, pueden experimentar otras complicaciones ligadas a la reproducción (como una disminución de la libido y/o disfunción eréctil), que pueden dificultar el embarazo natural. “Estudios recientes también han determinado que la edad del hombre se asocia con una mayor tasa de alteraciones cromosómicas en los espermatozoides, que pueden dar lugar a problemas de esterilidad, abortos involuntarios y transmisión de enfermedades congénitas en la descendencia”, dice Attie. “Aunque los hombres no experimenten la menopausia femenina y no pierdan su capacidad de concebir, la fertilidad masculina sí disminuye con la edad, pero, merced a las diferentes técnicas de reproducción asistida, es posible resolver la mayoría de los problemas de esterilidad. Técnicas como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides, conocida como ICSI, han reducido enormemente la infertilidad masculina, incluso en casos de movilidad muy reducida y con anomalías morfológicas. Con esta técnica, independientemente de la