Ciencia en tu vida

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Junio, mes de la fertilidad: ¿Se puede prevenir la infertilidad?

Junio es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, dedicado a todas aquellas parejas que tienen problemas para concebir un hijo de manera natural y tienen que recurrir a técnicas de reproducción asistida, sin duda un camino largo y duro para muchas de ellas pero que, casi siempre, termina con un final feliz. Como cada junio se conmemora en el mundo el Mes del Cuidado de la Fertilidad. La infertilidad es una enfermedad que se estima afecta a 45 millones de personas. En la fertilidad, es decir, la capacidad que se tiene para concebir un hijo, intervienen factores biológicos, emocionales, ambientales, culturales, entre otros, que, según cómo se presenten, pueden favorecer o no el lograr el embarazo. Se considera que el 40% de los casos de infertilidad tiene un origen femenino; otro tanto tiene un origen masculino; y el resto se divide entre los que tienen causas mixtas y aquellos sin causa aparente. Aquí la palabra clave es «aparente» se trata de casos en los que no se ha encontrado hasta el momento de definirlo, ninguna alteración objetiva que lleve a un causal definitivo. Es verdad que existen tantos casos y problemáticas como mujeres u hombres llegan a la consulta, cada uno es particular. Y si bien no podemos prevenirlas, hay cosas que pueden tenerse en cuenta para su cuidado: – Realizar controles médicos periódicos para evaluar la salud en general. En las mujeres, realizar control ginecológico anual que ayude a detectar o controlar distintas afecciones ginecológicas que podrían ocasionar consecuencias importantes como la infertilidad. Por su parte, es recomendable que el hombre realice un espermograma, cuanto más temprano mejor, para evaluar su capacidad reproductiva. – Además, trabajar de manera consciente en la Calidad de vida, que permite controlar aquellos factores no fecundantes que alteran la reproducción. Diversas investigaciones demostraron que epidemias como el tabaquismo, la obesidad, las adicciones y las deficiencias nutricionales, tienen graves repercusiones reproductivas. Por eso es necesario comer saludablemente, no fumar ni consumir drogas ilegales o alcohol en exceso y realizar actividad física. – Tener en cuenta la estrecha vinculación que existe entre la mente y el cuerpo. El estrés, la angustia y ansiedad pueden repercutir negativamente en la búsqueda de un hijo. Estudios realizados demostraron que las actividades mente-cuerpo pueden aumentar la frecuencia de embarazos naturales espontáneos cuando están dadas las condiciones para que ello ocurra; así como la efectividad de los tratamientos de fertilización asistida. Utilizar estas herramientas como forma para mejorar física, emocional y psicológicamente implica que se movilicen recursos que produce el propio cuerpo y así generar drogas endógenas que impulsan a vivir en un estado de plenitud. Además de disminuir el estrés pueden mejorar situaciones más adversas. – Preservar la fertilidad. En la mujer, la edad más fértil va de los 20 a los 30 años. Luego baja levemente hacia los 35 años y a partir de allí se evidencia un descenso de la reproducción no solo por tener menor calidad en sus óvulos y mayor riesgo de aborto sino también por otros factores de riesgo que se incrementan. En el hombre, existe un declinar de la función testicular gradual pero inexorable y real. Por eso, si se decide postergar el momento de ser padres, sería importante considerar la posibilidad de criopreservar óvulos o espermatozoides. El beneficio es que se conservan gametos de la «edad» del momento en que se congelaron.  

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Intimidad sin besos ¿Cómo?

Hace algo más de 90 días el mundo se nos dio vuelta y nuestra vida se puso patas arriba debido a una partícula microscópica muy peligrosa. De pronto nuestras certezas se volvieron incertidumbre y nuestro presunto saber hacer se evaporó. Adiós a las cosas que dábamos por sentadas. Nos hubiera parecido ridículo e increíble si hace 90 días nos hubieran anticipado que la  globalización cultural consistiría  principalmente en un conjunto de reglas de higiene doméstica que nos indican pasárnosla limpiando, frotando, descontaminando y permaneciendo en nuestras casas la mayor parte del tiempo. Si se nos pudiera ver a cada uno desde el espacio, podríamos asemejarnos, dentro de nuestras casas, a bebés resguardados dentro del útero materno, teniendo como cordón umbilical que nos nutre, a los medios de comunicación que nos van transmitiendo las pautas que necesitamos saber para llegar a buen término, mientras angustiosamente  esperamos y rezamos por una vacuna, un medicamento o algo que nos vuelva a hacer sentir orgullosos de pertenecer a la generación tecnológicamente más avanzada de la historia de la humanidad.  Las prioridades se han modificado fenomenalmente Muchas cosas que parecían importantísimas,  se han corrido hacia el fondo de nuestras mentes; lo que ocupa el lugar más importante ahora es cómo hacer para permanecer sanos, para sobrevivir.  Las personas buscan frenéticamente un fugaz momento de seguridad durante el día, en el trabajo online, en los chats con amigos, en los intercambios de consejos y videos, en las videoconferencias familiares, en las charlas de maestros espirituales, en la meditación y en las gárgaras con uno u otro producto, mientras  invade la angustia  por los médicos y enfermeras, por los trabajadores en las calles y por las personas que están en situación de mayor vulnerabilidad y carencia. Nuestras emociones oscilan cien veces por día, de acuerdo a lo que escuchamos y vemos en las noticias. No podemos negarlo ni avergonzarnos; todos tenemos miedo de enfermarnos y morir o que le suceda algo a nuestros seres queridos y eso es normal en estas circunstancias. Estamos viviendo en una situación que nos produce distrés, o sea estrés crónico y nuestra adrenalina y cortisol están inundando nuestro sistema biológico. Funcionamos en modo supervivencia. Procreación y trascendencia; placer e inmunidad Como médica sexóloga no puedo menos que recordar las funciones de la sexualidad: Procreación y trascendencia; placer e inmunidad; autoestima y seguridad y por último pero no menos importante comunicación y perdurabilidad de la pareja. Todas ellas, funciones generadoras de oxitocina y endorfinas entre otras hormonas y neurotransmisores que son el antídoto de las hormonas del estrés. Pero resulta que la sexualidad hoy día también tiene sus reglas, del mismo modo que todo lo demás: lo que comemos, como respiramos en el exterior de nuestros hogares de forma segura, como hacemos las compras y como nos aseamos. Los infectólogos nos han dicho que la sexualidad es más segura sin besos, entre otras indicaciones. Vivir en modo supervivencia significa ser disciplinados/as y respetar las pautas que nos defienden del peligro. Si algo estamos aprendiendo en estos tiempos es que NO PODEMOS HACER LO QUE SE NOS ANTOJA PORQUE PODEMOS DAÑARNOS A NOSOTROS Y A QUIENES NOS RODEAN.  Son momentos de desechar los impulsos individualistas y actuar con la mirada puesta en las consecuencias. Sin embargo, la sexualidad puede llegar a ser un recurso importantísimo en estos momentos. Con ella convocamos a nuestro potencial de transmitir y recibir energía vital y ello nos mueve desde un lugar opresivo a un espacio de libertad y poder. Desde hace muchos años nos referimos a la sexualidad en su concepto más amplio, de actividad emocional, espiritual y física, cuyo órgano más importante es el cerebro; y en esta circunstancia limitante del despliegue físico, este concepto tiene más vigencia que nunca. No se trata en este momento de que lo que llamamos libido, deseo o una legítima necesidad sexual, sea la impulsora de la acción, o de la inacción en el caso opuesto de que la libido esté aplastada por las preocupaciones que capturan toda la energía. Se trata de otra cosa, de estimular voluntariamente el órgano sexual principal, el cerebro, porque haciéndolo, activamos una fuente formidable de placer e inmunidad.  Se trata de construir un lugar emocional que nos permita sentirnos seguros y habilitados. Salir del modo supervivencia y linkearnos al modo energía vital Pero ¿cómo accedemos a ese capital de energía sin besos motivadores, sin el tipo de contacto físico que era nuestro recurso para entrar en clima? Nuestra corteza cerebral dispone de muchas vías neurológicas para encontrar la manera y es tiempo de experimentar nuevas formas de lograrlo. En nuestra corteza cerebral se encuentra la representación neurológica de cada uno de nuestros órganos, por lo tanto podemos, con el pensamiento, generar todas las fases de la respuesta sexual y por supuesto, evocar y recrear besos y otros contactos. Pero antes que eso y primero de todo, para lograrlo, tenemos que salir del modo supervivencia y linkearnos al modo energía vital, porque el modo supervivencia destina la energía a otras prioridades. Cuando linkeamos a nuestra energía amorosa, podemos ingresar a nuestro mundo sexual sin siquiera tocarnos, con nuestros pensamientos, con las palabras, con las miradas, con nuestros gestos, con las expresiones de nuestra voz y con cada acción que compartimos con nuestra pareja, sea esta acción cocinar, limpiar, cuidar a los niños o escuchar música.  Desplegar voluntariamente nuestro buen humor, aunque no tengamos ganas y desarrollar una actitud amorosa hacia nosotros mismos y hacia nuestra pareja, aunque sea un esfuerzo, es una de las claves. Pero, estamos hablando de sexualidad? Claro, porque para que nuestro cerebro invoque al deseo necesitamos sentir primero que estamos acompañados, que somos escuchados y que podemos escuchar, que la comprensión y el cuidado mutuo van fluyendo, no porque nos resulte fácil, sino porque nos resulta dificilísimo y eso es mucho más valioso. Un filósofo definió la intimidad como “la celebración de nuestras vulnerabilidades”, cuando sentimos que el otro nos aprecia con nuestras debilidades, no solo por nuestros logros; cuando podemos

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Cuarentena por coronavirus: cuando el reloj biológico gira en “stand by”

Hay casos en los que el tiempo apremia un poco más, y el correr de los días genera cierta desazón. Uno de ellos es la obligación de posponer los intentos en pos de perseguir el deseo de tener un hijo. La situación de excepcionalidad que transitamos a raíz del aislamiento preventivo y obligatorio por la pandemia​ de coronavirus nos pone a prueba, nos obliga a cambiar la cabeza, modificar el chip y sacar herramientas resilientes de donde, quizás, no sabíamos que teníamos. Hay casos en los que el tiempo apremia un poco más, y el correr de los días genera cierta desazón; uno de ellos es la obligación de posponer los intentos y tratamientos de fertilidad en pos de perseguir el deseo de tener un hijo. Manejar la ansiedad es, quizás, una tarea titánica. Pautas para transitar estos días de incertidumbre. Ciclos suspendidos Cuando comenzó la cuarentena​, se finalizaron los tratamientos que ya se habían comenzado (las pacientes elegían si transferir el embrión, o congelarlo y esperar), pero no se iniciaron nuevos procesos. Actualmente, \”la recomendación es no arrancar ciclos para no exponer a las pacientes a que salgan y estén expuestas al contagio, para no exponer a los que trabajan (dado que estamos en pleno aislamiento), y porque cuanto más se restrinja la actividad menos va a circular el virus\”, explica Agustín Pasqualini, director médico de Halitus, a Entremujeres Clarín. Otro punto importante que señala es evitar ingresar más pacientes al sistema de salud para no entorpecer las cosas ante un posible aumento de casos en nuestro país (por ejemplo, por la posible falta de insumos que se necesitarían para otras eventualidades). \”Aquellos tratamientos que son de baja complejidad se hacen -en general- en personas jóvenes, que \’tienen\’ tiempo (pueden esperar), por lo que son los que uno piensa primero en dejar de lado. Por otro lado, decimos que los tratamientos con donación de óvulos \’congelan\’ el reloj biológico, porque la postergación no afecta los resultados: está visto que hasta los 45 años no hay efectos de la edad sobre los resultados de la ovodonación\”, detalla. \”Los tratamientos de alta complejidad con óvulos propios en mujeres que tienen \’al borde\’ la reserva ovárica se están difiriendo en el tiempo, ya que la reserva ovárica se afecta con el paso de meses, donde uno deja pasar más tiempo\”, sugiere Pasqualini y dice que habrá que evaluar la situación cuando la cuarentena termine o se flexibilice, sobre todo en este grupo de pacientes, en los que es posible pensar en -llegada esa situación- comenzar los tratamientos, congelar los embriones (para \”congelar\” el reloj biológico) y transferirlos más adelante, cuando la situación sea más segura para transitar el embarazo. Impostergables Las únicas excepciones son casos puntuales, tratamientos \”impostergables\” que, en general, son personas que atraviesan algún tipo de tratamiento oncológico y buscan preservar su fertilidad. \”En esos casos las atendemos aunque haya cuarentena; se les estimula la ovulación, se sacan los óvulos y se guardan\”, comenta Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires. \”En proporción y en general, son la menor cantidad de ciclos que se hacen, porque no está tan difundido que toda paciente oncológica joven preserve o congele su fertilidad\”, indica Pasqualini. Para la atención de estos casos puntuales se genera una estrategia de atención particular para evitar el contacto y minimizar riesgos. En este sentido, en el último documento de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) dirigido a centros de fertilización asistida y equipos médicos con sugerencias en relación a la pandemia por coronavirus indica que ésta \”requiere adaptarse en forma dinámica a las recomendaciones en el cuidado del equipo de salud y de nuestros pacientes; manteniendo un nivel mínimo de actividad asistencial, cumplir con el distanciamiento social minimizando los contactos y asegurando planes de contingencia\”. Cautos ante lo desconocido A poco más de tres meses desde los primeros casos de coronovirus reportados, el virus se encuentra en pleno estudio y la mayoría de los datos aún son incipientes. \”Aparentemente no está presente en los óvulos ni en los espermatozoides, por lo que los tratamientos serían seguros, y el embarazo sería una situación segura que no expondría a la mujer a mayor riesgo\”, dice cautelosamente Pasqualini. Por otro lado, la transmisión vertical (de madre a hijo) se encuentra en estudio, ya que todavía los estudios son chicos (tienen poca cantidad de casos) y no llegan a ser concluyentes ni definitivos. Sin embargo, las primeras aproximaciones \”sugieren que el virus puede atravesar la placenta, pero los bebés prácticamente no se han visto afectados\”, según un artículo de The New York Times. \”Si bien el virus no está presente en las secreciones genitales, el cordón umbilical, la placenta o la leche materna, la situación genera dudas. Por ejemplo, en un reporte de 33 casos, hubo tres bebés que fueron COVID-19 positivos y no está claro cómo se contagiaron (si fue vertical o en el momento del nacimiento), aunque los tres evolucionaron bien\”, describe el director médico de Halitus. Manejar las ansiedades María nació en La Plata y hoy, a los 42 años, vive en la ciudad de Buenos Aires. Trabaja como traductora de inglés y profesora y, dada la cuarentena, da clases on line. En noviembre hizo una transferencia de un embrión que fue negativa y planeaba hacer la otra, con el último embrión congelado, durante estas semanas. La pandemia obligó a posponer por un tiempo el deseo, y canaliza la ansiedad con algunas sesiones con una counselor especialista en estas temáticas. Hace Skype, mientras pone el foco en \”hacer las cosas bien\” y \”no perder la esperanza\”. \”La situación en sí ya es difícil y este contexto lo intensifica. Uno quisiera hacer las cosas ya, pero lleva su tiempo y necesita una preparación. Uno se trata de cuidar para tratar de tener mejores resultados, pero también hay que ser realista, ya que hay que poner el cuerpo y hace falta que pase esta circunstancia\”, comenta a Entremujeres Clarín. Gisela de Antón, presidenta de Concebir -asociación que reúne a personas con trastornos

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Cómo se manejan los embarazos, los partos y la lactancia en tiempos de Coronavirus

Qué pasa con el control de los embarazos en cuarentena. Cuál es el manejo para los partos. Qué procedimiento se aplica cuando la madre está por dar a luz y es positiva para Coronavirus. Cómo es el contacto de la mamá contagiada con el bebé sano. Tres médicos obstetras contestaron estas inquietudes y además sumamos el protocolo que envió el Ministerio de Salud de la Nación a hospitales públicos y clínicas privadas para tratar a embarazadas con covid-19. Al cierre de esta nota, todavía en Argentina no había ningún reporte de embarazadas con COVID-19. Sin embargo, ya existe un protocolo dado por el Ministerio de Salud de la Nación en caso de que haya un caso de embarazada infectada. El manejo en el consultorio de acuerdo a criterio de cada médico En cuanto al seguimiento del embarazo en consultorio durante la cuarentena no hay nada oficial determinado: aparentemente cada médico especialista lo maneja según su criterio. El Dr. Ariel Masquef (MN 107646), obstetra de Halitus Instituto Médico, le cuenta a Para Ti que “en tiempo de cuarentena, las embarazadas de término son las únicas que se están atendiendo en el consultorio porque es necesario verla para identificar factores. Al resto, se le da una atención virtual para que nos den los estudios que se les solicitaron y se les dejan los pedidos de estudios para un eventual próximo control (depende de la cuarentena) y se le dan los requerimientos del aislamiento más que a nadie”. En cambio, tanto el Dr. Juan Ambrogna (MN 76279) como el Dr. Anibal Dal Verme (MN 72237), ambos médicos ginecólogos y obstetras, mantienen durante esta cuarentena el control en consultorio de todas sus pacientes y en los tres trimestres de embarazo tomando todos los recaudos para prevenir el contagio del Coronavirus. “El consultorio se higieniza cada dos horas y se limpia el piso con lavandina. La secretaria recibe el carnet de la paciente con guante y a un metro de distancia. Los maridos esperan en la calle, no entran en consultorio, para evitar la mayor circulación de gente. Apenas la paciente ingresa, se higieniza las manos con alcohol. En la sala de espera solo se admiten dos personas separadas entre 1,5 y 2 metros de distancia entre sí. Las consultas son lo más breve posible”, cuenta el Dr. Dal Verme . En el consultorio del Dr. Ambrogna, “la paciente entra sola, sin acompañante. Lo primero que debe hacer es pasar directamente al baño a lavarse las manos y se dirige a la secretaria que con guantes pasa la credencial por el postnet. No hay más de 3 pacientes en sala de espera separadas al menos por 1.5 metro. La paciente no toca ningún picaporte, solo el médico. Entre paciente y paciente, se limpia con lavandina diluida el escritorio. Solo damos turnos para embarazadas que lo requieran y se piden únicamente los estudios esenciales. Es nuestra idea porque esto no está protocolizado”. Cuidados en el momento del parto “El protocolo de nacimiento es el mismo para todas. El coronavirus no condiciona la vía de parto, y los cuidados son los que se tienen en todo momento, incluso antes de esta pandemia”, nos dice Masquef. “El protocolo es el de la asepsia habitual que cualquier cirugía y es fundamental aclarar que hasta el momento no hay transmisión vertical de madre a feto”, advierte Ambrogna. “Los sanatorios separaron las embarazadas de las consultas de clínica médica. Es decir las embarazadas entran por diferentes áreas que los pacientes generales, por otro circuito, para evitar que se crucen y que haya contagios. Los médicos que tratan a las embarazadas también se manejan por ese circuito”, comenta Dal Verme. “Si una embarazada presenta fiebre o síntomas de Coronavirus, pasará por otro circuito distinto al común de las embarazadas y de la guardia general. Se la somete al triage y es estudiada”, sigue explicando Dal Verme. “En embarazadas con Covid-19 que se han reportado en otros lugares, por ejemplo en China, no se reportó el traspaso de virus a través de la barrera placentaria y hay un solo caso de un informado de recién nacido con Coronavirus pero no se cree que haya sido con transmisión vertical”, aclara Masquef. Y aclara Masquef: “Con respecto a la infección en el primer y segundo trimestre, no hay todavía datos de qué produciría el virus en la embarazada. Y en el caso del tercer trimestre, los niños nacieron sin ningún inconveniente”. Qué dice el protocolo cuando la mamá tiene Coronavirus El Ministerio de Salud de la Nación preparó un protocolo a seguir cuando ingresa una embarazada infectada con covid-19 al hospital o clínica para dar a luz. Preparación: El equipo de obstetricia identificará a la embarazada con sospecha o infección confirmada. La recepción se hará en un quirófano aislado asignado por Obstetricia. El equipo que recibe al neonato constará de un/ neonatólogo/a y una enfermera neonatal. Ambas personas deben vestirse con Equipo de Protección Personal (EPP) específico según el procedimiento. Recepción neonatal: Una vez que el equipo neonatal se encuentra vestido con la protección adecuada, ingresa al quirófano. El o la neonatólogo/a que recibe al neonato debe llevar los elementos estériles adecuados para la recepción. Se debe asegurar de que la madre lleve barbijo para no contaminar por gotas respiratorias al bebé o beba. Tanto en parto como en cesárea, la recepción se hará de manera habitual, siguiendo los protocolos de cuidado que se conocen. Se respetará el clampeo demorado del cordón cuando corresponda. No se pondrá en contacto al bebé con su madre en ningún momento y bajo ninguna circunstancia. Una vez clampeado el cordón se llevará al bebé a la sala de recepción. Ingreso a la sala de recepción. En caso de no necesitar reanimación. Se dará el/la RN a una enfermera vestida con guantes y camisolín que procederá a bañarlo/a con clorhexidina y a secarlo/a rápidamente. El mismo se realizara en la cuna correspondiente. Durante el baño del RN, los profesionales que ingresaron al quirófano se quitarán el EPP de la

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Coronavirus: Lo que tenés que saber sobre fertilidad y tratamientos

¿Qué pasa con los tratamientos de infertiidad ya iniciados? ¿Y las parejas que estaban en consulta para hacerlo? ¿Qué sucede con la ovodonación? Estas y muchas más consultas, respondidas por un experto. Por el Dr. Sergio Pasqualini, director científico y Dr. Agustín Pasqualini, director médico de Halitus Instituto Médico * La pandemia llegó y está modificando nuestra vida. Los planes cambiaron o se pospusieron y los tratamientos de fertilidad no son la excepción a esta situación. Algunas respuestas que nos ayudarán a entender en dónde estamos parados. 1. ¿Por qué se cancelaron los tratamientos de fertilidad? Las sociedades de medicina reproductiva más importantes del mundo aconsejaron cancelar aquellos tratamientos que no habían comenzado. Con la evidencia científica que hay hasta el momento, en ningún caso es porque revistan gravedad ni para la paciente ni para el futuro bebé. Las razones son varias: en primer lugar, el desconocimiento que existe del virus, aunque se estima que no hay complicaciones durante las etapas tempranas del embarazo. Otra de las razones es que, si las pacientes se infectan, mucho de los tratamientos médicos administrados usan medicamentos que están contraindicados en mujeres embarazadas. Por último, se pide que se evite recargar el sistema sanitario que ya tendrá demasiada demanda al dar respuesta a la pandemia. Pero nadie en el mundo está recomendando no embarazarse. Es probable que en 9 meses veamos el baby boom post cuarentena. 2. ¿Qué pasa si estoy en el medio de un tratamiento? Los tratamientos que están en proceso van a seguir realizándose de acuerdo al cronograma establecido. Para evitar exponer a los pacientes y al equipo médico, se busca espaciar las consultas y guardar las distancias requeridas. Según el caso, y el momento del tratamiento en el que se encuentren, se puede considerar un embarazo diferido con congelación de ovocitos o embriones para la posterior transferencia de embriones. 3. ¿Qué pasará con mi transferencia embrionaria? No existe ninguna contraindicación médica para no realizar la transferencia en este momento. Por lo tanto, el médico tratante evaluará junto con los pacientes, cada caso, y decidirán si se transfiere en fresco o se vitrifican. 4. ¿Estoy bajo tratamiento de ovodonación, ese óvulo puede estar infectado? No hay ninguna evidencia de que los gametos estén infectados, por lo que es seguro realizar tratamientos de ovodonación. Por lo tanto, aquellas pacientes de ovodonación que estén coordinadas continuarán así, aunque siempre atentos a cómo evolucionan los acontecimientos. 5. ¿Cómo hago si quiero consultar por primera vez o me encuentro en estudio por fertilidad? Por suerte la tecnología es una gran aliada en esta situación, y la medicina no está exenta. Las consultas pueden atenderse de manera virtual y permiten un contacto continuo con los médicos tratantes. Es entonces una alternativa, sin los riesgos que implica movilizarse. 6. ¿Cómo manejo las emociones frente a tanta incertidumbre? Es cierto, cambiaron las prioridades, pero el deseo de tener un hijo sigue presente. Ya de por si esa búsqueda trae trastornos emocionales y angustia. Si le agregamos la ansiedad y los miedos del encierro y la pandemia, es un combo difícil de afrontar. En este impasse, ya sea en la etapa diagnóstica como durante el tratamiento, comunicarse a distancia, por medio del celular o cualquier aplicación con la psicóloga o counselor, es la mejor opción. Es momento de cuidarnos para cuidar a los demás. Y de mantener intacto el sueño de lograr la llegada del hijo. Por supuesto, como esta situación es dinámica, se continuará monitoreando para modificar protocolos y planificaciones en función de las novedades. Fuente: Revista Luz

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Apenas el 14,5% de los argentinos usa preservativo durante sus relaciones sexuales

La \”falta de sensibilidad\” y otros mitos para derribar en pos del uso de protección Fue en el año 2012 que la organización estadounidense AIDS Healthcare Foundation propuso el 13 de febrero como Día Mundial del Condón, en un esfuerzo por reducir la propagación del VIH a través de prácticas sexuales seguras. Desde su inicio en 2009, ha sido una celebración informal celebrada en conjunto con el Día de San Valentín. Según los resultados arrojados de un informe realizado por AHF Argentina, sólo el 14,5% de los argentinos aseguró utilizar preservativo en todas sus relaciones sexuales, el 65% admitió utilizarlo solo a veces y el 20,5% reconoció no usarlo nunca. Según informó en diálogo con Infobae Natalia Haag, directora nacional de Prevención y Testeo de AHF Argentina, si bien la cifra es similar en todo el mundo, la estadística surge de una encuesta realizada en Argentina en 2017 a 30.000 personas que se acercaron a realizarse los testeos en 16 provincias de todo el país. Sobre la tendencia de poco uso del preservativo, la especialista indicó: \”Creemos que hay un relaje en torno a las medidas preventivas por el hecho de que el VIH se volvió una infección crónica y ya no algo mortal. La falta de propaganda como política pública sobre la importancia del uso, y la falta de la correcta implementación de la Ley de Educación Sexual Integral también dificultan que a corta edad los adolescentes tomen conciencia sobre el uso del condón e inicien su actividad sexual protegidos\”. \”Desde \’Sin Triki Triki, No hay Bam Bam\’ (2007) en Argentina no hubo una campaña que tuviera tanta repercusión\”, mencionó Haag. La publicidad especialmente dirigida a sectores socioeconómicos de bajos recursos, rompió con los clichés de este tipo de acciones, al alinearse del lado del placer y la vida, y al transmitir su mensaje a través de un lenguaje inusual: el de la música y el baile. A su vez, introdujo la novedad de poner el preservativo en manos de la mujer, instándola a tomar la iniciativa. La campaña alcanzó una altísima recordación, comunicó claramente su mensaje e incluso generó polémicas que alentaron la necesidad de realizar una continuidad de la misma. \”La falta de campañas de prevención en forma continua no contribuye a internalizar pautas de cuidado, lo que genera el mecanismo inconsciente de negación \’si no se nombra no está\’, flexibilizando las normas de prevención\”, advirtió en diálogo con Infobae Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo. Según datos del último Boletín Epidemiológico de la Dirección de SIDA, ETS, Hepatitis y TBC de la Secretaría de Salud de la Nación, durante los últimos años, en todo el mundo y en especial en América Latina y el Caribe, se ha observado un aumento en la incidencia de las infecciones de transmisión sexual (ITS), con un claro predominio de la sífilis por sobre las otras. \”Es fundamental que la prevención de ITS en esta población esté basada en consejería sobre conductas de riesgo, medidas de prevención (fundamentalmente el uso adecuado de preservativo), vacunación contra HPV y hepatitis B más tamizaje de laboratorio\”, aseguran los investigadores en el informe. A menudo hombres y mujeres rechazan el uso del preservativo fundamentalmente por dos motivos: porque \”les quita sensibilidad\” y porque los hombres temen perder la erección. \”En ambos casos se trata de ideas que se imponen, ya que el buen uso del profiláctico no debería provocar los problemas que se argumentan\”, afirmó Ghedin. Sin embargo, para Ghedin existen hombres que sienten que \”cortar el acto sexual para ponerse el preservativo\” suele enfriar el encuentro. La recomendación de los expertos, sin embargo, es muy simple: dejar cerca el sobre del preservativo y colocárselo como parte del juego erótico. Todo es cuestión de un poco de práctica e imaginación. Según indicó la doctora Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga del Departamento de Gineco-Sexo-Estética de Halitus Instituto Médico, \”se trata de modificar el viejo guión sexual y animarse a incorporar técnicas y elementos que lo convierten en algo mucho mas placentero, porque, además del momento coital en sí mismo, hay un bonus de tranquilidad y seguridad acerca de la propia salud que dura mucho más que el recuerdo del encuentro\”. \”En realidad no existe evidencia de que el látex pueda quitar sensibilidad, ya que la sensibilidad no es solo local, sino que compromete a todo el sentir corporal. Esta idea se basa en la creencia de que el sexo es solo una cuestión genital cuando en realidad intervienen un sinnúmero de factores que incrementan el placer, desde la conexión y el deseo, hasta las fantasías y la imaginación\”, concluyó el experto. La AHF, por sus siglas en inglés, es una organización sin fines de lucro conocida internacionalmente que brinda medicina y defensa de vanguardia a más de 1.000.000 de personas en 43 países. Actualmente son el mayor proveedor de atención médica para el VIH en los Estados Unidos. Este año entregará un millón de condones gratuitos y proporcionará pruebas gratuitas de ETS y pruebas de detección del VIH en sus eventos que se llevarán a cabo durante todo febrero. Desde desfiles de moda hasta marchas y encuentros educativos, en la Argentina habrán actividades en veinte localidades de Córdoba, San Luis, Corrientes, Entre Ríos, Río Negro, Buenos Aires, Chaco y Jujuy. El calendario puede consultarse en detalle en las redes sociales de AHF Argentina. Durante los encuentros se realizarán testeos de VIH gratuitos, confidenciales, anónimos y rápidos, se entregarán preservativos de manera gratuita y se distribuirá información sobre prevención de ITS. FUENTE: Infobae

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\”La buscamos durante seis años y ocho tratamientos; siempre supe que iba a ser mamá\”: cómo es ser padres con un embrión donado

La donación de embriones es, cada vez más, una posibilidad para que aquellas parejas que no pueden concebir un hijo a partir de sus propios gametos logren un embarazo. También para mujeres solas que buscan ser madres. Cómo es el procedimiento, qué dice la ley argentina sobre esa práctica y el debate sobre los \”hermanos genéticos\” de los niños nacidos por esta técnica. Dicen que cuando algo se desea con todas las fuerzas, pocas vicisitudes podrían conspirar para que eso no ocurra. Y la llegada de un hijo, cuando se retrasa o no ocurre en los tiempos esperados, es una muestra de que la tenacidad puesta al servicio de los sueños da sus frutos. La ciencia y la medicina reproductiva avanzaron en los últimos tiempos y permiten ser padres a personas que de otro modo no podrían tener un hijo. Técnicas de fertilización asistida de alta o baja complejidad, donación de gametas, donación de embriones y maternidad subrogada son las posibilidades que tanto parejas, como mujeres y hombres solos tienen para convertirse en padres. Y siempre existe la adopción como alternativa para la llegada de ese hijo tan anhelado. Magdalena no sabía de la posibilidad de la donación de embriones hasta que, luego de seis años de buscar un embarazo por todas las vías (junto a su marido Juan se sometieron a cuatro tratamientos de baja complejidad y cuatro de alta) y ya iniciando los trámites de adopción alguien se lo comentó. Su diagnóstico de endometriosis había hecho imposible hasta ese momento el ansiado \”positivo\”. Sólo en una oportunidad logró quedar embarazada, pero el embarazo se detuvo. Fue recién tras inscribirse para adoptar un niño y ser aprobado su legajo que se enteró que existía esta alternativa y consultó con el médico que la atendía en el centro de fertilidad donde se trataba hace años. \”Todos los tratamientos que habíamos hecho hasta el momento habían sido partiendo de nuestros óvulos y espermatozoides; por una decisión personal, nunca quisimos recurrir a la donación de gametas\”, comenzó a contar Magdalena a Infobae. \”Con mi marido somos muy católicos y, si bien respeto a quienes optan por esa opción a nosotros la idea de seleccionar las características de quien donaría sus gametas no nos cerraba\”. Y continuó: \”Cuando supimos que podíamos recibir la donación de un embrión ya formado y darle la posibilidad de vivir no lo dudamos, y en un mes fue el proceso más rápido y más efectivo que realizamos: a los 15 días de la transferencia estaba embarazada\”. La donación de óvulos o espermatozoides es algo ya tan común que nadie lo cuestiona. Inclusive formar un embrión con espermatozoides y óvulos donados y no solamente aportando material genético propio, ya sea el esperma o el óvulo es también una práctica usual. Sin embargo, ser padres gracias a otras personas que decidieron donar anónimamente su embrión, no está aún tan instalado en la sociedad. \”Como en tantos otros casos, no existe aún en el país una ley específica sobre la donación de embriones, tampoco ninguna que lo prohíba. Sí existe un proyecto que se encuentra en el Congreso de la Nación, justamente para regularizar el tratamiento de los embriones, cuyo objeto es el derecho a gozar de los beneficios del progreso científico, el principio de autonomía, el derecho a la privacidad y a formar una familia\”. La abogada Fabiana Quaini, especialista en derecho internacional de familia, dijo a Infobae que \”hoy en día los centros de reproducción asistida tienen miles de embriones dejados por quienes en su momento decidieron conservarlos y no los utilizaron. Los embriones siguen criopreservados en nitrógeno, ya sea porque sus titulares formaron sus familias y no quieren tener más hijos, por haber cambiado de opinión y hasta inclusive por fallecimiento de sus titulares\”. Según detalló la especialista, \”el proyecto de ley determina si que los embriones pueden ser utilizados por sus titulares para posteriores tratamientos; ser donados con fines reproductivos; ser donados con fines de investigación; cesar su criopreservación. Por sobre todas las cosas, los embriones no se venden\”. Para Magdalena, la forma en que J., su bebita de cinco meses, llegó a su vida \”es como una adopción\”, sólo con la salvedad de que la tuvo en su panza. \”Sobre todo, lo que con mi marido nos convenció fue el hecho de que no se podían elegir las características físicas del embrión, cosa que sí ocurre en los casos de ovodonación, en los que se pueden seleccionar similitudes físicas de los donantes\”. \”La donación de embriones, en general, es una posibilidad para aquellas parejas que por algún motivo no pueden concebir un hijo a partir de sus propios gametos. Es decir, se lo pueden plantear aquellos que van a necesitar una donación de óvulos y de esperma. En algunos casos puede ocurrir que se necesite donación de óvulos o de esperma y que la pareja decida recurrir al embrión donado\”, explicó el médico especialista en fertilidad Sergio Pasqualini (MN 39914). Para el director médico de Halitus Instituto Médico, \”también en casos de mujeres solas que recurren a ovodonación, y que sí o sí necesita donación de esperma. O una pareja homosexual por el mismo motivo. Es decir, se puede llegar a la donación de embrión por elección o por necesidad\”. La donación de embriones no es algo de todos los días, sin embargo, poco a poco se hacen y es de esperar que cada vez más parejas que mantienen sus embriones criopreservados y que no quieran utilizarlos, decidan donarlos para ayudar a quienes los necesiten. \”Hay muchos interesados, algunos que están en lista de espera para ovodonación, y que si se presentase la posibilidad del embrión donado la aceptarían y hasta preferirían. Por otro lado, el costo del tratamiento con embriones donados es inferior al tratamiento con óvulos donados o con embrión a partir de donación de óvulos y espermatozoides\”, destacó Pasqualini. \”El embarazo transcurrió perfecto, sin complicaciones, nunca tuve una náusea\”, contó Magdalena sobre cómo vivió los nueve meses con J. en su vientre.

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¿Cómo impacta la vitamina D en la búsqueda del embarazo?

Durante años se estudió la importancia de la vitamina D en el metabolismo óseo y muscular, observándose que el déficit se asociaba al incremento en el riesgo de fracturas óseas y debilidad muscular. En 1969 se descubrió el receptor nuclear para la vitamina D; y en décadas posteriores numerosos trabajos mostraron su influencia en diversos sistemas además del musculoesquelético. ¿Qué es la vitamina D? ¿Es frecuente su deficiencia en el cuerpo? ¿Cuál es su rol en los tratamientos de reproducción asistida? La vitamina D es una hormona esteroidea. Su principal fuente de producción es la piel donde por la conversión de 7-dehidrocolesterol, bajo la influencia de la radiación ultravioleta de la luz solar, se genera la vitamina. Solo entre el 5 y el 10 % se incorpora en la dieta a través de pescado, huevo y lácteos fortificados. Su activación se logra al pasar por el hígado y luego por el riñón. Recientes hallazgos confirman esta observación al encontrarse receptores para vitamina D en diferentes tejidos: reproductivo, cerebro, próstata, sistema inmune, hipófisis, tejido mamario, colon, médula ósea, placenta y hasta en células cancerosas. La importancia de la deficiencia de vitamina D radica en que su déficit se ha asociado a la ocurrencia de cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, depresión, e incluso complicaciones durante el embarazo e infertilidad. La asociación de la vitamina D con la fertilidad surge de la observación de la tasas de embarazo, que son menores durante invierno y otoño, motivando el estudio del rol de la vitamina y la exposición solar en la reproducción. Según la Endocrine Society and Metabolism, los niveles de vitamina D deseados en sangre son mayores a 30 ng/ml, considerándose insuficiencia valores entre 20 y 30 ng/ml, y deficiencia cuando están por debajo de 20 ng/ml. Actualmente, el déficit de vitamina D es considerado un problema de salud pública, y se observa que entre el 20% y el 50% de las pacientes en edad reproductiva lo presentan. Asimismo, numerosos trabajos avalan su importancia como potente antiinflamatorio e inhibidor de la replicación celular cobrando un rol importante en patologías como la endometriosis. Por otra parte, tiene también efecto insulinosensibilizante, lo que presenta importancia en pacientes con síndrome de ovario poliquístico. En esta misma línea, durante la implantación tiene importancia su efecto antibacteriano, antiinflamatorio y favorecedor de la diferenciación en las células placentarias. Más evidencia nos llega de un estudio publicado en la revista Human Reproduction (del corriente año) que correlacionó el estatus serológico de la vitamina D y los resultados reproductivos en pacientes que realizaban tratamientos de reproducción asistida, observando mejores tasas de embarazo en aquellas pacientes con valores suficientes de vitamina D en sangre. También, se observó mejora en los parámetros seminales de movilidad y recuento de espermatozoides en aquellos varones con niveles circulantes deseados de vitamina D luego de la suplementación. Entonces, si se evalúan los efectos clásicos y no clásicos de la vitamina D, y su rol emergente en los tratamientos de reproducción asistida, sería conveniente definir nuevamente los valores deseables en sangre, ya que los contemplados actualmente se han establecido en base a los efectos biológicos sobre el metabolismo mineral óseo. No obstante, es recomendable lograr al menos los niveles deseados de vitamina D en mujeres que planeen tratamientos de reproducción asistida o emprendan la búsqueda de embarazo, considerando los efectos beneficiosos sobre el metabolismo fosfocálcico, el logro del embarazo y la prevención de complicaciones durante el mismo como la preeclampsia, diabetes gestacional y restricción del crecimiento intrauterino. Por eso, siempre es aconsejable realizar una consulta médica que permita conocer estas variables en pos de la búsqueda que se inicie. Por la Dra Carolina Tomatis, espacialista en Fertilidad

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Sexualidad inteligente, la gran aliada para la búsqueda del hijo

Cuando las parejas o las personas individualmente, encaran la búsqueda de un embarazo, muchas veces comienzan a tener conflictos con su sexualidad. Gran parte del problema parte del concepto erróneo de considerar que tener actividad sexual y tener relaciones sexuales es la misma cosa. Actividad sexual puede ser manos entrelazadas, intercambio de miradas, un abrazo, o conversaciones amorosas sin contacto físico que promuevan sensaciones de apego o eróticas, aún sin llegar al coito. Relaciones sexuales, en cambio, son aquellas que involucran los órganos genitales y la penetración. Muchas personas creen erróneamente que las primeras no constituyen “tener sexo de verdad”, privándose del beneficio emocional y físico de estas actividades que implican poner en circulación hormonas de la glándula hipófisis, tiroides, suprarrenales, ovarios y testículos, con beneficios inmunológicos y contribuyendo a mejorar la capacidad fértil de la mujer y del varón. En el psiquismo de las personas existen mensajes inconscientes respecto de la sexualidad, que se instalaron por haber sufrido experiencias desagradables, traumáticas o confusas, que conforman verdaderos tabúes sexuales y que pueden llegar a controlar los comportamientos.  Las personas no logran explicarse lo que les sucede emocionalmente y no se atreven a decirlo y, como sabemos, casi siempre lo que no se habla, se manifiesta en forma psicosomática. Una de las manifestaciones frecuentes es el Vaginismo, la contracción “involuntaria” de los músculos perivaginales que impide la penetración y también la realización de exámenes ginecológicos, ecografías transvaginales, etc. En frecuentes casos las parejas mantienen actividad sexual durante años sin perfeccionar el coito y como consecuencia el embarazo no se produce.  Este trastorno, como la mayoría de las alteraciones en la sexualidad se soluciona en muy pocas consultas. Algunos de los pensamientos más comunes en relación con la sexualidad que, con frecuencia, aparecen en el imaginario de los potenciales padres son: Estoy/estamos haciendo las cosas mal. Si no podemos embarazarnos naturalmente, ¿para qué nos sirve tener sexo? Lo que nos sucede es un castigo por haber hecho control de la natalidad tanto tiempo. Esto que nos pasa es porque hace tiempo me hice un aborto y ahora no puedo quedar embarazada. Mis espermatozoides no son adecuados porque antes yo me masturbaba mucho, o porque fumé mucho, o porque practiqué el coito interrumpido. ¿Por qué nos pasa esto? ¿Será que con mi pareja realmente no somos compatibles? Por culpa de él/ella tengo que exponerme a todos estos procedimientos. Este estado mental genera angustia, ansiedad, desvalorización y enojo que se vuelca hacia uno/a mismo/a y hacia la pareja, provocando discusiones, desgaste y alejamiento. En este escenario, una sexualidad inteligente y atinada se convierte en la principal aliada del proyecto parental, ayudando no solamente a los futuros padres sino también al equipo médico de fertilidad, ya que aunque se estén realizando procedimientos de diferentes tipos para lograr el embarazo, la natural respuesta sexual humana desencadena procesos químicos en todo el sistema que favorecen tanto al varón como a la mujer en su capacidad de fecundar y concebir, colaborando con los procedimientos. Además la actividad sexual genera la producción de endorfinas que contribuyen a reestablecer un equilibrio emocional y homeostático que se articula directamente con los procesos procreativos naturales, como por ejemplo la producción de espermatozoides, el proceso ovulatorio y el mecanismo de implantación del embrión en el útero. En síntesis, una actividad sexual inteligente es una verdadera aliada de los tratamientos de fertilidad. Muchas parejas o individuos llevan consigo mochilas sexuales insatisfactorias y aún antes del inicio de la búsqueda del hijo, estaban lejos de sentirse plenos y satisfechos; sobrellevaban estos hechos como podían, amparados en el bienestar que disfrutaban en los otros aspectos del vínculo y en la amorosa comprensión del otro. Sin embargo, cuando se inicia el trayecto hacia la parentalidad tan ansiada, ciertos equilibrios y negociaciones del vínculo se desestabilizan y es entonces cuando una sexualidad bien entendida y practicada puede ser el chaleco salvavidas que mantenga a flote a estas personas, que pueden llegar a sentir que el peso del conflicto los arrastra hacia el fondo. En la consulta sexológica se des-aprenden las falsas creencias y se incorporan recursos con infinitas variables para poder disfrutar plenamente de la intimidad, que se convierte en una experiencia psico-física y espiritual; se toma conciencia de que el motor de todo erotismo está en el cerebro y se adquieren múltiples estrategias para poder celebrar una sexualidad creativa, amorosa y armoniosa. Se aprenden las más modernas técnicas de comunicación, indispensables para poder dialogar acerca de un tema que a muchos les resulta muy difícil.  Además se corrigen las disfunciones sexuales que cualquiera de los miembros de la pareja pueda padecer, recuperándose y a veces logrando por primera vez una sincronía que nunca se tuvo o que se perdió en algún momento. Una de las principales dificultades que presentan las personas en el logro de prevenir o dar solución a sus problemas sexuales, es que les da mucha vergüenza y a veces sienten desconfianza en concurrir a la consulta sexológica. El 100% de los pacientes que finalmente concurren, terminan la primera consulta diciendo: “¿Por que no vine antes? ¿Por qué perdí tanto tiempo?” ya que se dan cuenta que el miedo o la vergüenza en el ámbito de una consulta respetuosa y amigable se desvanece, obteniendo desde la primera, o única consulta, herramientas prácticas que se utilizan de inmediato. Por la Dra. Beatriz Literat, Médica Sexóloga Clínica, Ginecóloga y Educadora Sexual (MN°50294)

Ciencia en tu vida

Muchos problemas afectan la búsqueda del embarazo

En la casa de Sergio Pasqualini los almuerzos eran ateneos. Su padre, endocrinólogo; su madre, la primera mujer en integrar la Academia Nacional de Medicina; sus hermanas, gemelas, hebiatra y endocrinóloga; y él, ginecólogo. “Mis otros dos hermanos, uno físico nuclear y el otro ingeniero, estaban hartos”, se ríe. Su foco estaba puesto en la inmunología en el cáncer de mama cuando se produjo el nacimiento de Louise Brown, la primera bebé de probeta, y le cambió el panorama. Por recomendación de su madre llegó a Carlos Quintans, y empezaron a dar forma a lo que después sería Halitus. Desde entonces participaron en 17 mil nacimientos, unos 4.500 por fertilización in vitro. Un pueblo entero, sí. “Había mucho por hacer. La primera ICSI (in vitro) en la Argentina, el primer nacimiento con embriones congelados. Linda época. Se te ocurría algo –que éticamente te parecía correcto, por supuesto– y lo hacías. Ahora tenés más regulaciones y hay cosas que terminaron en grandes avances que hoy serían complicadas”, expone. Además del desconocimiento había otra relación con la paternidad… Hace 15 años el promedio de consulta de las mujeres era 33 años, ahora son 37 casi 38. Antes tardaban más en llegar a la consulta, porque una mujer de 28 esperaba un año. Hoy una de 38 empieza a buscar y si a los dos meses no pasa nada ya está consultando. En las historias clínicas antiguas encontramos que las respuestas ováricas a la estimulación eran fantásticas. ¿Hoy no? Hoy tenés respuestas ováricas más flojas también en las mujeres jóvenes. Eso es también Cuidar la fertilidad (su último libro), porque hay muchas cuestiones que afectan la búsqueda de un embarazo. ¿Por ejemplo? El cigarrillo, las drogas, el estrés, la contaminación. Me interesa todo lo que es la relación mente-cuerpo; el cuerpo es energía y por eso las disciplinas que llevan a movilizar recursos propios son fundamentales. Pero además la vida urbana lleva a que las mujeres lleguemos más tarde a la maternidad… O muchas que ni siquiera llegan al planteo. Cuidar la fertilidad también es congelar óvulos, pero hay que hacerlo preferentemente antes de los 35 años. Y tal vez una mujer de 30 no está pensando en eso. Si después no los necesitás, los descartás o los donás. Para la bioética hay puntos sobre los que todavía no hay consenso. Depende de qué status le das al embrión. Pueden formarse de una relación natural, por técnicas de fertilización in vitro o por clonación. Por eso la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que Argentina adhiere, dictaminó que el embrión adquiere el status de persona después de la transferencia. Si no lo implantás, ni el in vitro ni el clonado son lo mismo que el natural. Otro de los temas que se plantean es la accesibilidad a este tipo de tratamientos. La sanción de la ley marcó un quiebre. Es una ley de cobertura que ahora está en etapa de reglamentación. Cada una de las tres patas busca sus propios intereses. Es un paso positivo, el tema es encontrar un equilibrio. La vida moderna corrió la edad de la maternidad. ¿Existe la posibilidad de se produzca un corrimiento del funcionamiento natural? En la época de las tribus el hombre salía a cazar, la mujer se quedaba cuidando todos los hijos que la naturaleza le daba y llegaba un momento en el que la pérdida de la función reproductiva era una bendición. El gran lío surgió en los años 50 con la anticoncepción hormonal, la mujer se empezó a meter en cosas para las cuales la naturaleza no la creó. No está ni bien ni mal, es así. Los avances permiten de alguna manera compensar y es importante porque las pirámides poblacionales se están invirtiendo. Hay países en los que hasta el 3% de la población son producto de in vitro, muchos de ellos con óvulos donados. La ovodonación también es fantástica desde ese punto de vista. O la subrogación de vientre. Claro. El matrimonio igualitario es fantástico, y con ese derecho civil viene el de poder tener hijos. Cuando hablás de las nuevas familias terminás diciendo lo de siempre: donde hay amor hay familia, donde hay un óvulo y un espermatozoide podés formar un bebé. Se abren una cantidad de posibilidades que van de la mano de los avances tecnológicos. Después hay que ver qué pasa con los países y sus distintas maneras de pensar.

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