Fertilidad masculina: una parte esencial del cuidado reproductivo
En el Día Internacional del Hombre, reflexionamos sobre la importancia de la salud reproductiva masculina y las opciones disponibles para preservarla.
En el Día Internacional del Hombre, reflexionamos sobre la importancia de la salud reproductiva masculina y las opciones disponibles para preservarla.
El virus de papiloma humano (HPV) está directamente asociado al cáncer de cuello uterino. Se trata de una enfermedad silenciosa. Respondemos a las inquietudes frecuentes que pueden ayudar a entender su importancia y complejidad. 1 ¿Qué es el HPV? Es un virus que causa el cáncer de cuello de útero y las verrugas genitales, pero que también está asociado a otros tipos de tumores. Según datos de 2014 se presentan casi 5000 casos anuales de cáncer de útero, sobre todo en mujeres de 40 a 64 años. Este cáncer tiene en nuestro país una mortalidad de 7,7 por 100.000 mujeres. El virus se asocia también a algunos cánceres de vagina y vulva, aunque son menos comunes. Además, se asocia a cáncer de ano, a cáncer de boca y de garganta, tanto en mujeres como en hombres. 2 ¿Cómo se transmite? Es un virus que se transmite por el contacto piel a piel, incluyendo relaciones sexuales tanto vaginales, orales o anales, así como cualquier tipo de contacto que tenga que ver con el área genital, ejemplo mano-genital. Si bien los preservativos pueden proteger contra muchas infecciones de transmisión sexual, en el caso del HPV no proveen una protección completa porque no cubren toda el área genital, sino solo el pene. 3 ¿Cuál es el riesgo de exposición al HPV? Es tan frecuente su presencia que se ha estimado que entre el 75 y el 80% de los adultos sexualmente activos adquieren infección por HPV en algún momento de su vida antes de los 50 años. La mayoría de hombres y mujeres tienen una infección por primera vez entre los 15 y los 25 años. La mayoría de personas infectadas por HPV no tienen signos ni síntomas de infección y muchos de esos casos no llegarán a desarrollar ningún problema. Sin embargo, en el 10 al 20% de las mujeres su sistema inmunológico no puede combatir el virus. En esta situación hay mayor chance de desarrollar estados pre cancerosos de cuello de útero y también cáncer. De todos modos, es usual que pasen más de 10 años desde la infección por HPV hasta la aparición del cáncer de cuello de útero. Por eso el hacer los controles, como el PAP, en forma regular es tan importante para detectar cualquier anormalidad en el cérvix antes de que se convierta en cáncer. Es decir, la infección es muy común, pero ¡A no desesperarse! ¡A controlarse! 4 ¿Existen muchos tipos de HPV? Hay más de 100 tipos identificados, pero no todos pueden infectar el cuello del útero, y a su vez sólo algunos tienen más posibilidad de causar cáncer. Es por eso que en medicina los clasificamos en HPV de alto riesgo y HPV de bajo riesgo, según el riesgo de provocar cáncer que tengan. 5 ¿Las vacunas contra HPV son peligrosas? Están aprobadas desde hace muchos años en diversos países y forman parte del esquema de vacunación de países desarrollados (aprobada por FDA en EEUU en 2006). Han sido aplicadas en grandes poblaciones desde hace tiempo, lo que prueba su gran seguridad a nivel de efectos adversos, así como su eficacia en prevenir lesiones precancerosas y cancerosas. Las vacunas no tienen la capacidad de provocar infecciones por sí mismas, ya que no contienen los virus ni vivos ni atenuados. Lo que contienen son partículas similares a las de la cápsula que envuelve el virus, con lo cual formamos anticuerpos contra su parte externa, lo que permite defendernos si nuestro organismo se enfrenta a un virus real. 6 ¿Cómo se aplican? A través de una inyección. En personas sin problemas de inmunidad, se aplican dos dosis en menores de 15 años y 3 dosis en mayores de 15 años. Este tipo de esquema garantiza que se formará una cantidad adecuada de anticuerpos capaz de brindar protección. Si el esquema se da en forma incompleta pierde en parte su eficacia, por eso es importante agendar las siguientes dosis para completarlo. 7 ¿A qué edad hay que vacunar? En Argentina, está en el calendario de vacunación, para niñas y niños de 11 años. ¿Por qué a esa edad? Por un lado porque en los niños el sistema inmunológico es muy fuerte y la protección obtenida es muy buena; por otro lado, como el HPV es un virus que se transmite por contacto sexual, el mejor momento es aplicarla antes del inicio de la actividad sexual. La protección persistirá independiente de cuánto tarde en iniciarse. La vacuna puede ofrecer beneficios para aquellas mujeres que ya tuvieron HPV en el pasado, porque sirve para prevenir reinfecciones. Por eso, bajo consejo médico, puede aplicarse también en mujeres y varones que lo deseen, aunque sean mayores. Lo que no sirve es para el tratamiento de infecciones ya existentes. 8 ¿De qué nos protege la vacuna? En mujeres es efectiva en prevenir infecciones por HPV y lesiones precancerosas de cuello de útero causadas por los virus cubiertos por las vacunas. La vacunación en las mujeres reduce el riesgo de verrugas genitales en sus parejas masculinas. En varones reduce el riesgo de verrugas genitales e infecciones peneanas por HPV, lo que a su vez disminuye la diseminación del HPV a sus parejas sexuales. La vacunación también reduce el riesgo de cáncer anal en mujeres y hombres. Previene la infección oral por HPV, la cual está asociada a cáncer orofaríngeo (boca y garganta). Se espera que por lo tanto la vacuna reduzca el riesgo de esos cánceres también. Aunque la persona se vacune, tiene que continuar con sus chequeos ginecológicos o médicos habituales, aquellos recomendados para su edad o condición médica.
¿Cómo hablar de infertilidad? Algunos consejos para poder conversar sobre este tema tan delicado y acompañar a esa persona querida que esta sufriendo. Recomendaciones para hablar del tema ¿Qué decir? Haceles saber que te importa por lo que está pasando. La mejor manera de apoyo es hacerles saber que te importa. Investiga. Lee acerca de la infertilidad, y posibles tratamientos u otras opciones que tus amigos podrían estar considerando para que así estés lista cuando estén dispuestos a hablar. Mostra tu interés. Algunas personas no quieren hablar del tema , pero otras necesitan hacerlo. Dejale saber que estas disponible para cuando quieran hablar. Pregunta que necesitan. Te agradecerán que les preguntes que cosas son las mas indicadas en decir o comentar. Los hombres sufren también. La infertilidad no esta centrada en la mujer. Tus amigos hombres muy probablemente están sufriendo en silencio. No presiones demasiado, pero hazles saber que estas disponible. Cuando sea apropiado, recomendá terapia. Si sentís que podrían beneficiarse al hablar con un profesional para manejar sus emociones, sugerí gentilmente la terapia. Si alguna vez has asistido o asistes a terapia regularmente, comparte tu historia. Apóyalos en su decisión de dejar de intentar Ninguna pareja puede sobrellevar tratamientos de infertilidad para siempre. En algún punto van a parar. Esta decisión es bastante agonizante e involucra una pena muy profunda. Recuérdalos en las fechas del día de la madre y del padre. Con todas las actividades que estas fechas involucran, es fácil de olvidarse de aquellas personas que no pueden ser madres o padres. Ten en cuenta a tus amigos infértiles en estas fechas. Te van a agradecer que no los hayas olvidado. Acompáñalos a citas difíciles de enfrentar. Podes ofrecerte a quedarte en la sala de espera o entrar con ellos a la cita. Con el simple hecho de ofrecerte, les haces saber que los apoyas y estás ahí para ellos. Ofrécete a cuidar a sus hijos mayores. A veces es difícil atender a citas cuando tienen hijos en casa. Ofrecerte a ser su acompañante de ejercicio y cambio de hábitos. Es fundamental acompañar los tratamientos con cambios de hábitos saludables puedes ofrecerte a acompañarlos ya que este también te ayudaría con tus metas físicas personales. Llegado el caso haceles saber acerca de tu embarazo, en privado. De de darles tiempo de reaccionar de forma privada. ¿Qué NO decir? No les digas que se relajen. Dichos comentarios crean aún más estrés para la pareja infértil, particularmente a la mujer. La mujer se siente que ella esta haciendo algo malo, cuando en realidad, hay un problema físico impidiéndole lograr un embarazo. No minimices el problema. El no lograr concebir un embarazo es un camino bastante difícil y doloroso de sobrellevar. Comentarios como “Disfruta dormir hasta tarde…Viaja…etc.” No ayudan ni dan consuelo a nadie. Por lo contrario, estos comentarios hacen sentir a las personas que estas minimizando su dolor. No digas que hay peores cosas que pueden pasar. ¿Al final del día, quien tiene la autoridad para decir que es “peor” que le puede pasar a alguien? La gente reacciona de manera diferente a situaciones de la vida. No les digas que no nacieron para ser padres. Una de las cosas mas crueles que alguien me a dicho es, “Tal vez Dios no quiere que seas madre.” La infertilidad es una condición médica, no un castigo divino. No preguntes porque no hacen FIV (Fertilización In-Vitro). No siempre es la solución. No siempre da resultados positivos. Aún sigue siendo inaccesible para muchas personas. No presiones con los temas de adopción o cualquier otra solución. En muchas ocasiones se les hace esta pregunta a las parejas infértiles, “¿Porque no adoptan?” Las parejas necesitan navegar sobre temas ampliamente discutidos antes de tomar la decisión del tema de la adopción. No digas, “Son jóvenes y tienes bastante tiempo para embarazarse.” Conoce la realidad sobre el tema. Es recomendado que una mujer menor de los 35 años busque a un especialista en fertilidad después de un año de no lograr un embarazo. El ser joven incrementa tus oportunidades de que los tratamientos de infertilidad sean exitosos, pero no garantiza éxito. No tengas conversaciones sobre el estado de tus amigos a sus espaldas. Para algunas personas, los tratamientos de fertilidad son un tema privado por lo cual debes respetar su privacidad. No seas cruel. No hagas comentarios que pueden herir los sentimientos de tus amigos. Comentarios crueles tales como “Yo dono mi esperma…o asegúrate que el doctor utilice la esperma correcta para la inseminación artificial” no son nada graciosos, por lo contrario, solo irritan a las personas. No te quejes sobre tu embarazo. Para muchas personas que están pasando por la infertilidad, suele ser difícil rodearse de personas embarazadas. El observar tu estomago mientras crece, es un recordatorio constante de lo que tu amiga infértil no puede tener. El no quejarte sobre tu embarazo puede hacer las cosas un poco mas fáciles. No cuestiones sus tristezas acerca de no poder conseguir un segundo hijo(a). El tener un hijo(a) no significa que una pareja se sienta como que completaron su familia. Además, puede que una pareja logro el embarazo de su primer hijo(a) sin ningún problema, pero ahora están enfrentando infertilidad secundaria – se le llama así a la infertilidad después de haber tenido un hijo(a). No preguntes “¿de quién es la culpa?” Factor de la infertilidad masculina o femenina. Si tus amigos te han comentado acerca de sus experiencias de infertilidad como pareja, no significa que quieran contarte acerca de todos los detalles. En cambio, no asumas que los factores de infertilidad son femeninos. Una tercera parte de los factores de la infertilidad son femeninos. Una tercera parte de los factores de la infertilidad son masculinos. Y una tercera parte de los factores de la infertilidad son de causas aun no logradas de identificar. FUENTE: resolve.org
La vitrificación de óvulos es una estrategia para aquellas mujeres que desean postergar su maternidad o aun ni lo han pensado, permitiendo a muchas mujeres preservar su fertilidad para el futuro. Sin embargo, una de las mayores incógnitas siempre ha sido la viabilidad de esos óvulos el día de mañana. ¿Qué pasa si vitrificamos óvulos que, aunque parezcan saludables, no tienen la capacidad de desarrollarse adecuadamente en un futuro? Este es un problema que, hasta ahora, no tenía una solución clara. Hoy existe una herramienta revolucionaria que proporciona una evaluación precisa de la calidad y viabilidad de los óvulos a través del uso de inteligencia artificial. Cuando se realiza la vitrificación de óvulos, no solo buscamos cantidad, sino calidad. Se puede vitrificar un número considerable de óvulos que, a simple vista, parecen excelentes, pero la verdadera cuestión es si serán viables cuando se decida utilizarlos. La viabilidad del óvulo es crucial para aumentar las posibilidades de éxito en los tratamientos de fertilidad. Con los nuevos informes basados en IA, los especialistas pueden obtener una idea clara de la aptitud de los óvulos antes de que se congelen, lo que permite tomar decisiones más informadas y personalizadas. Por ejemplo, si luego de una punción ovárica se obtienen 5 óvulos con alta viabilidad según el informe, es posible que no se necesite vitrificar más óvulos. Por otro lado, si obtienen 15 óvulos, pero la mayoría presenta baja viabilidad, el profesional podría considerar una nueva punción para mejorar la calidad de los óvulos antes de proceder con la vitrificación. Este tipo de información, que antes no estaba disponible, es sumamente valiosa para ajustar el tratamiento de fertilidad de manera óptima. Son informes generados por un software de inteligencia artificial diseñado para evaluar la calidad de los óvulos y predecir su capacidad para desarrollarse en blastocistos, un estadio embrionario avanzado que se alcanza alrededor del quinto o sexto día después de la fertilización. Además, este nuevo estudio proporciona predicciones personalizadas sobre la probabilidad de lograr un embarazo positivo en función del número de óvulos obtenidos tras la punción ovárica. Hasta hace poco, las predicciones de éxito en los tratamientos de fertilidad se basaban en el número de óvulos maduros extraídos y la edad de la paciente. Sin embargo, la salud y las características individuales de cada persona son únicas, lo que hace que esta metodología generalizada no siempre sea precisa. Con este nuevo estudio se rompe con este paradigma al ofrecer una evaluación personalizada, permitiendo a los pacientes participar de manera más activa e informada en su proceso de fertilidad. Tienen un avanzado algoritmo de inteligencia artificial basado en Deep Learning. Este modelo ha sido entrenado con más de 100.000 imágenes de óvulos y sus resultados correspondientes, permitiendo al software identificar patrones que son invisibles al ojo humano. Al analizar estas imágenes, la inteligencia artificial aprendió a detectar características específicas que están estrechamente relacionadas con la capacidad del óvulo para desarrollarse hasta el estado de blastocisto. Cuando en laboratorio se utiliza este nuevo software, se compara las imágenes de los nuevos óvulos con todas las que se han analizado previamente, de este modo, se puede proporcionar una predicción precisa de la probabilidad de que esos óvulos se conviertan en blastocistos y, potencialmente, resulten en un embarazo exitoso. Un blastocisto es un embrión que ha alcanzado un estadio de desarrollo avanzado. Llegar a esta fase es un indicador positivo, ya que los embriones en este estado tienen un alto potencial de implantación en el útero y una menor tasa de errores genéticos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que incluso un blastocisto genéticamente normal no garantiza un embarazo exitoso, ya que hay muchos factores que influyen en la implantación y el desarrollo del embarazo. Cabe destacar que este nuevo estudio se enfoca únicamente en los óvulos maduros, ya que son los únicos que pueden ser congelados para su futuro uso. Los óvulos inmaduros, al no haber completado su desarrollo, no son viables para la vitrificación. Pero como mencionamos siempre, el proceso reproductivo es complejo y multifacético, por lo que siempre es importante considerar el contexto completo y trabajar en estrecha colaboración con el especialista en fertilidad. Sin lugar a dudas, este nuevo estudio basado en imágenes de los óvulos es un avance significativo en el campo de la fertilidad ya que proporciona una herramienta para que los pacientes y médicos puedan tomar decisiones más informadas y personalizadas. Aunque la viabilidad de los óvulos es un factor crucial, es solo una pieza del enorme rompecabezas que implica el camino hacia un embarazo exitoso.
Cuando se habla de preservar la fertilidad por razones médicas, casi inmediatamente se piensa en enfermedades oncológicas donde, además, existe la posibilidad de contar con cobertura sanitaria para criopreservar tanto óvulos como espermatozoides. No obstante, los especialistas advierten que existen muchas otras condiciones, algunas de ellas crónicas, que son plausibles de ser consideradas al momento de planificar el ser madres o padres a futuro. Endometriosis, trastornos de salud mental, obesidad mórbida y hasta intervenciones por causas traumatológicas, es decir, cualquier afección en la que la concepción esté contraindicada debe ser tenida en cuenta por los especialistas para asesorar a sus pacientes. En el país, ante casos de cáncer, como su tratamiento puede comprometer la fertilidad a futuro, es de indicación precisa la criopreservación de gametos, tanto femeninos como masculinos y el procedimiento cuenta con cobertura por parte de las obras sociales y prepagas. No obstante, con otras enfermedades crónicas o situaciones como las mencionadas, muchas veces el panorama es incierto. Si una mujer es notificada por su médico de que tiene temporalmente contraindicado embarazarse, puede realizar una presentación a su obra social o prepaga que incluya un resumen de historia clínica en el que conste esa contraindicación. Porque, si la autorizan a buscar un embarazo recién dentro de 5 o 6 años, para ese entonces habrá perdido capacidad reproductiva. Hay muchas patologías sumamente frecuentes más allá de las oncológicas y, si el deseo de embarazo es fuerte, debe realizar esa presentación para que se considere la cobertura de su criopreservación. Cuando se generan dudas acerca de maternar El diagnóstico de una enfermedad compleja genera angustia y preocupación. Cuando esta llega en etapas tempranas de la vida, suelen surgir además dudas sobre la posibilidad futura de maternar o paternar. Ante estas situaciones, cada vez más personas y sus familiares consultan por la preservación de la fertilidad. Cualquier enfermedad crónica, fuera de la ginecológica, que requiera de un tiempo para que esa mujer se recupere de la quimioterapia, inmunoterapia, de la terapia crónica o por la propia evolución de su enfermedad, es decir, cuando se precisa que no se embarace durante, por ejemplo, tres o cuatro años, tiene que ser tomada en cuenta si se quiere preservar la fertilidad, porque es el tiempo que, sobre todo en la mujer, deteriorará su capacidad reproductiva. En este sentido, ejemplificó con el caso de una paciente con obesidad mórbida. Tiene 35 años y debe realizarse un by pass gástrico. El cirujano la trata y le recomienda que no se embarace por los próximos 3 o 4 años, esa mujer sí o sí verá afectada su capacidad reproductiva, aunque no se esté haciendo nada contra el ovario». También puede darse en el caso del lupus, cuyo tratamiento puede incluir la contraindicación temporal del embarazo por el uso de medicación que puede ser nociva para el ovario o porque, si se embaraza rápidamente, puede perderse el efecto logrado con el tratamiento de su enfermedad. Otro caso, sugirió el Dr. Lorenzo, es aquel en que la paciente que debe someterse a una intervención quirúrgica cuyo tiempo de recuperación sea prolongado. «Si la mujer tiene, por ejemplo, una desviación en la columna y será operada, el traumatólogo le indicará cuánto tiempo lleva consolidar esa corrección de la columna; a lo mejor son cuatro años durante los cuales no deberá quedarse embarazada. Si esa mujer criopreservó óvulos a los 35, buscará el embarazo con esos óvulos a los 40. Por todo esto, es crítico que estén adecuadamente informados sobre preservación de la fertilidad los cirujanos bariátricos, inmunólogos, traumatólogos, entre otros especialistas, pero lo cierto es que en su mayoría no lo están», subrayó. Por su parte, el Dr. Agustín Pasqualini, vicepresidente de SAMeR, indicó que cualquier enfermedad que pueda repercutir en la reserva ovárica a futuro, sin dudas merece una consulta de asesoramiento respecto de la congelación de óvulos. «Si hay probabilidad de pérdida de capacidad reproductiva, la criopreservación es clave», sostuvo. Un estudio sobre reserva ovárica Un estudio europeo reciente evaluó la reserva ovárica de un número amplio de mujeres y se observó que el 40% de las menores de 35 años presentaba valores por debajo de los esperados para la edad. De esa población, el 45% no tenía antecedentes de enfermedades ni nada que hiciera sospechar la baja reserva ovárica, mientras que el resto sí. «La reserva ovárica puede medirse a cualquier edad. Pero es importante aclarar que una baja reserva ovárica no es sinónimo de infertilidad, pero significa que tal vez esas mujeres vayan a encontrar alguna dificultad para lograr el embarazo. El mayor problema viene cuando la baja reserva se combina con edad avanzada. Entonces, hay que buscar el equilibrio entre medirla en algún momento de la vida de esa mujer, pero no empezar a evaluarlo a todas las mujeres a edades tempranas, porque tal vez tienen baja reserva e igual se embarazarán y sólo se consigue preocuparlas», advirtió el Dr. Pasqualini. El trabajo, el estudio, la realización profesional siguen siendo los principales motivos por los cuales se posterga la maternidad. Hoy, a sus 35 o 40 años, muchas mujeres se encuentran en la plenitud de la vida activa, laboral, en el pico de su carrera y tienen otros objetivos, lo que las hace postergar la maternidad. Los tiempos de la cripreservación Por otra parte, los avances en los tratamientos pueden generar la sensación de que se puede diferir la maternidad por mucho tiempo, aunque -de acuerdo con los especialistas- esto no es tan así. De hecho, la edad muchas veces impacta hasta en los resultados de la ovodonación. La mejor edad para la concepción sigue siendo entre los 20 y los 30 años; si se postergará la maternidad, hay que pensar en preservar la fertilidad; siempre es bueno al menos realizar una consulta en este sentido. Luego, la endometriosis, los trastornos inmunológicos o cualquier otra afección crónica que pueda llegar a afectar la reserva ovárica o que requiera esperar un tiempo prolongado para el embarazo, también deben ser consideradas. Actualmente, se observa una disminución en la natalidad a nivel global. Argentina no escapa a esta realidad.
Desde el inicio de la epidemia se produjeron profundos cambios en relación al cuidado de los pacientes VIH, siendo aspectos fundamentales el diagnóstico precoz y la implementación del tratamiento antirretroviral. Todo paciente que desea embarazo, ya sea hombre o mujer debe contar con carga viral en sangre negativa y deben tratarse las infecciones concomitantes del tracto genital inferior que pueden aumentar el riesgo de contagio. La sangre y el semen son compartimientos diferentes. Se han reportado casos en los que la carga viral en sangre es negativa pero no en el semen. Cuando el varón es el infectado por HIV se recomienda un procesamiento especial del semen que consiste en un lavado y posterior carga viral para trabajar con una muestra segura y minimizar al máximo los riesgos de contagio Cuando la mujer es positiva y con carga viral negativa, puede realizar tratamientos de alta o baja complejidad sin ningún tipo de procesamiento especial del semen. Cuando ambos son positivos, para evitar la infección por serotipos diferentes de HIV, deben procesarse igual la muestra de semen. Actualmente los infectólogos sostienen el concepto de que los pacientes con carga viral negativa no transmiten la infección por HIV, por lo cual muchos pacientes buscan embarazo con relaciones sexuales. Debido a ello ha disminuido considerablemente el número de pacientes infectados que se acercan a realizar tratamientos de fertilidad, llegando solo a los centros aquellos que no han logrado embarazarse con relaciones sexuales. Dado que aun las sociedades de reproducción americana, europea y argentina continúan recomendado el procesamiento especial del semen, y hasta que no sugieran lo contrario, se continuará realizando el procesamiento especial de lavado y carga viral en semen para minimizar los riesgos de contagio. La buena noticia es que la expectativa de vida de los pacientes infectados gracias al avance de la terapia antirretroviral es excelente y cada vez son más los pacientes que han dejado de pensar en la sobrevida a la infección para dar paso a su deseo reproductivo de formar una familia. Dra. Carolita Tomatis Especialista en Medicina Reproductiva
Ivana descubrió que tenía cáncer cuando buscaba comenzar un tratamiento de fertilidad, a los 40 años. Hoy, tres años después, es la feliz mamá de Salvador, que nació gracias a la ovodonación. Ivana Chollet tiene 43 años y una historia de resiliencia y esperanza muy especial en este Día Mundial de la lucha contra el cáncer de mama. Nacida en Uruguay pero residente de Bahía Blanca desde que tenía 4 años, Ivana descubrió que tenía un carcinoma en su mama derecha hace exactamente tres años. La noticia, tremenda y devastadora, no sólo la hizo temer por su vida y pensar en la muerte. También paralizó sus deseos de ser madre: descubrió que tenía cáncer justamente haciéndose los controles de rutina previos a un tratamiento de fertilidad. \”Este es un mes tan especial para mi, porque es \’Octubre rosa\’ por el cáncer de mama y Día de la Madre\”, comenzó diciendo a Para Ti. \”Gracias por permitirme contar mi historia, porque a mí me ha servido mucho conocer las vivencias de otras mujeres que han pasado por lo mismo\”, agregó esta mujer que hace un mes fue mamá de Salvador. La historia de Ivana Chollet y cómo los controles para iniciar un tratamiento de fertilidad le salvaron la vida En pareja con Javier Quintana, Ivana es empleada administrativa, es la menor de tres hermanas, tiene seis sobrinos y es muy apegada a sus padres. \”Somos todos uruguayos y nos vinimos a vivir acá cuando yo tenía 4 años. Pero tengo mucha familia allá, así que cuando podemos veraneamos en Uruguay\”, reveló. \”Me descubrieron cáncer de mama a fines de 2021, cuando me mandaron a hacerme unos controles. Fue de casualidad, no es que me encontré un nódulo ni nada palpable. En ese momento estábamos haciendo una consulta en una clínica de fertilidad de acá de Bahía Blanca con mi pareja porque queríamos ser padres desde hacía tiempo\”, contó con respecto a su historia con el cáncer. Y agregó: \”Todo ese año me venía haciendo controles de rutina y análisis, estudios genéticos como para comenzar un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. Y entre esos controles, me mandaron a hacerme control de mamas y un pap. Era la primera vez que yo me hacía mamo y eco mamaria, porque haste el momento no se me habían indicado y ahí es donde me descubrieron un carcinoma tubular en la mama derecha\”. Ivana revela que el cáncer fue detectado a tiempo, y que los médicos le dijeron que \”era un nódulo que se estaba desarrollando desde hacía poco tiempo\”. Sin embargo, recibir la noticia fue \”devastador\”. \”Y sí, primero porque uno nunca espera que te digan \’tenés cáncer\’. Y segundo, en el contexto en el que me lo descubrieron, yo estaba a punto de hacer un tratamiento in vitro de baja complejidad, con mi foco y mi deseo en ser mamá. Y con esta noticia se me vino el mundo abajo. La primera palabra que se me vino a la mente cuando me dijeron tenés cáncer fue muerte\”, agregó. \”Entré en un mundo totalmente desconocido para mí, porque no tengo antecedentes familiares de cáncer de mama\” Tras la noticia, junto a su pareja hicieron consultas con médicos mastólogos y oncólogos de Bahía Blanca. Y que el sueño de ser madre, quedó relegado para más adelante. \”Entré en un mundo totalmente desconocido porque no tengo antecendentes familiares de cáncer de mama. Me mandaron a hacer una punción mamaria para determinar qué tipo de cáncer tenía y obviamente millones de estudios\”, recordó. Y agregó: \”Me acuerdo que fui al mastólogo y me llenaron de órdenes para hacerme estudios y no sabía ni dónde pedir los turnos, era algo totalmente desconocido para mi. Entré en un mundo donde tanto la información que te dan, como la desinformación que uno tiene, te abruma. Por eso cuando me dijeron si quería dar una nota y contar mi historia, dije inmediatamente que sí\”. La primera \”foto\” de Salvador, su bebé. Ivana entró al quirófano el 30 de diciembre de 2021, donde le extirparon el tumor maligno y verificaron que los ganglios estaban libres de cáncer. \”Hoy digo menos mal que me mandaron a hacerme ese control, porque yo tenía 40 años y nunca me había hecho una mamografía. Si bien fue devastador encontrar en un control de rutina de fertilidad que tenía cáncer, hoy digo menos mal que me mandaron a hacerlo\”. \”No pude criopreservar óvulos y sentí que la posibilidad de ser mamá se había terminado\” Tras la cirugía y al saber que se trataba de un tipo de tumor con receptores hormonales positivos, a Ivana se le recomentó iniciar un tratamiento de bloqueo hormonal, además de radioterapia. \”Sabiendo que yo quería ser mamá, me preguntaron si quería criopreservar mis ovocitos\”, recordó. \”Y si bien el tiempo me apresuraba, porque tenía que empezar cuanto antes mi tratamiento, hicimos el intento en una clínica de Bahía, pero tuvo dos intentos que fueron fallidos. No pude criopreservar y sentí que la posibilidad de ser mamá se había terminado en ese momento\”, contó. Por recomendación, Ivana y su pareja hicieron una consulta en un centro de fertilidad de Buenos Aires. \”Mi primera consulta fue en junio de 2022, después de que se bajara esa persiana de maternidad y en pleno tratamiento oncológico, charlando con otras mujeres y conociendo otros casos, me di cuenta que sí existe una posibilidad de ser mamá después del cáncer\”, reveló. Ivana y Javier con su bebé en brazos, tras tanta lucha y dolor. Y añadió: \”Y tras hacer interconsultas, di con la Dra Carlota Lucini de Halitus y ahí me apoyaron con la idea de ser mamá, obviamente sin descuidar el tratamiento oncológico. Fue allí cuando supe que existe la ovodonación, pero esto fue en pandemia así que todos los tiempos estaban lentos. Había bajado la tasa de donantes, no obstante mientras me había rayos y demás, empezamos con todo el proceso de la ovodonación\”. \”Luché contra la desinformación, creía que no poder criopreservar significaba no
El andrólogo es uno de los especialistas médicos más desconocidos por la sociedad. La andrología es la especialidad médica que estudia al hombre, pero que desde el punto práctico se centra en el conocimiento de los genitales masculinos. Cubre un amplio espectro de la salud del varón desde la concepción hasta la vejez. Lo estudia desde la perspectiva de la fertilidad, de la sexualidad, del funcionamiento de sus hormonas y de su metabolismo. Las causas más comunes de consulta en andrología: Varicocele Infertilidad masculina Disfunción eréctil Andropausia Anticoncepción quirúrgica Patologías del pene y el escroto Es importante crear conciencia ¡No es necesario esperar hasta entrados los 40 años para realizar la primera consulta! Cuando hablamos de ir al andrólogo podemos referirnos a la visita del ginecólogo del varón. La visita debería ser periódica desde la adolescencia. Es el médico que debe revisar que el desarrollo genital vaya con normalidad y que debe acompañar durante la vida sexual y reproductiva del hombre. Una de sus funciones principales es aconsejar, diagnosticar y tratar los problemas del pene y de los testículos, del funcionamiento hormonal, resolviendo las enfermedades de transmisión sexual, los problemas con el control de la eyaculación, las alteraciones de la erección y todo lo que envuelve a la psicología, sexología, endocrinología y genética relacionada con la fertilidad y la salud sexual masculina. El andrólogo también debe acompañar al varón en la andropausia, una etapa importante en la evolución del varón, que ocurre cuando la testosterona comienza a disminuir y provoca graves trastornos. Y abarca asimismo la parte genética, endocrina, psicológica, sexológica y antropológica.
Te presentamos las historias de Nadia y su familia monoparental, Solange y Marisol -que son pareja- y Liliana y Guillermo, quienes tras 30 años de búsqueda decidieron ser papás por ovodonación unidas por el deseo de maternar. Madre no hay una sola. Madres hay tantas como diversidades, mujeres y familias existen. Lo principal siempre es el amor. Y el deseo de maternar y de formar una familia. Tres testimonios de mujeres que han sido mamás haciéndole frente a su historia, enfrentando las dificultades y peleando por hacer realidad sus deseos. Nadia: «Formé una familia monoparental de la cual estoy muy orgullosa» «Me decidí a avanzar con la maternidad monoparental en un click cuando cumplí 40 años. Fue un antes y un después. Me divorcié, me fui a vivir sola y me replanteé el tema de la maternidad. ¿Cómo me quería ver a futuro? Era con hijos. Ahí surge el deseo fuerte. Me recomiendan a mi médica, la Dra. Bizzotto y a Halitus. Comienzo con la primera entrevista y con un tratamiento que fue recontra exitoso porque fue muy bueno. Hice un ‘in vitro’ de los cuáles me transferí dos embriones y progresó mi hija Fortunata». Nadia y su hijita Fortunata, que nació en agosto de 2022 tras una fecundación in vitro. Ella formó una familia monoparental después de divorciarse. Foto gentileza entrevistada. «Fue un embarazo hermoso, lo transité muy bien, trabajé hasta los últimos días. Fue una cesárea electiva, con un médico amigo maravilloso. Fortunata nació el 9 de agosto de 2022″. Fortunata nació en agosto de 2022, tras la decisión de Nadia de formar una familia monoparental. Foto gentileza entrevistada. «Fue una in vitro con donante ánonimo, formé una familia monoparental de la cual estoy muy orgullosa. Vengo de una familia más tradicional, conservadora, creyente, y (todos) me han acompañado, se han actualizado a estas nuevas familias, y la verdad me siento muy feliz de haber tomado esa decisión. Creo que tuve mucha valentía que a veces me asombra mi historia de vida». Nadia y su hijita Fortunata: ella formó una famlia monoparental después de divorciarse. Foto gentileza entrevistada. «El click tuvo que ver con una historia de amor, y también la pandemia, fue un todo que me hizo pensar y replantearme. Y me quería ver así, exactamente así, siendo la mamá de Fortunata. Me siento muy feliz. El Día de la Madre significa todo para mí y es más de lo que alguna vez pensé en llegar a vivir, es el sueño más grande cumplido de mi vida«. Nadia y su hijita Fortunata: ella formó una famlia monoparental después de divorciarse. Foto gentileza entrevistada. «Comparto mi historia para otras personas que desean maternar, si tienen ese deseo no lo pierdan nunca y sigan adelante. Que si uno desea algo, las cosas se van a ir dando, y si tiene que ser, va a ser. Soy muy optimista y así quiero plasmar este mensaje. El proceso fue maravilloso, me sentí siempre acompañada, no tengo más que palabras de agradecimiento para todas las personas que me han acompañado». Liliana y Guillermo: «Después de 30 años de búsqueda, aceptamos que la única forma de ser papás era la ovodonación» «Nuestra historia comienza en el año 1990, nos casamos, teníamos 20 y 21 años. Nos cuidamos los primeros seis meses y después nos dejamos de cuidar. Pasó medio año y como no quedaba embarazada, empecé a hacer consultas, me dieron medicación para incentivar la ovulación y así y todo no quedaba embarazada», reveló Liliana Teler, 53 años, esposa de Guillermo Dunetz, de 55, ambos de Bahía Blanca. «Estuvimos en eso un año, porque en esa época se trataba primero a la mujer. Luego de todo ese tiempo deciden hacerle un espermograma a mi marido y encontramos que tenía problemas en los espermatozoides». Liliana Teler y Guillermo Dunetz fueron papás de Pedro y de Clarita por ovodonación. Foto gentileza entrevistados. «Ahí empezamos la lucha, hicimos muchos tratamientos de fertilidad, inseminaciones en los consultorios. En ese momento los tratamientos de alta complejidad que necesitábamos eran muy costosos. Ya para 1999 fuimos a Buenos Aires, y por medio de un programa que le cubrían la medicación a la gente que no tenía recursos (nosotros pagamos la parte médica), pudimos hacer uno. Me transfirieron 3 embriones -incluso doné óvulos porque había muchos- pero no prendió«. Liliana Teler y Guillermo Dunetz fueron papás por ovodonación. Foto gentileza entrevistados. «Seguimos haciendo tratamientos, son 30 años de búsqueda, en Buenos Aires, en Bahía Blanca, pero no funcionaba». «En 2011 llegamos a la Dra. Bizzotto, que nos dijo que por mi edad tenía que ir a ovodonación. Fue muy difícil para mi, la verdad no me sentía preparada, creí que iba a sentirme como una ‘incubadora’«. «Después de pensarlo mucho, de trabajarlo en terapia, pasaron varios años hasta que acepté que la única forma de ser papás era la ovodonación. Ya para 2018 empezamos con los papeles para hacer el tratamiento, en 2019 estaba la donante y fuimos a Buenos Aires. El 20 de mayo de 2020, en plena pandemia, nació Pedro, no lo podíamos creer. Cuando la muestra dio positiva fue increíble. Fue un hermoso bebé que nos dio Dios». Liliana Teler y Guillermo Dunetz fueron papás de Pedro y Clara por ovodonación. Foto gentileza entrevistados. «Al año siguiente pensamos en darle un hermanito, se nos ponía en juego ser papás grandes, que no se quedara solo. Nosotros somos creyentes, Cristianos Evangélicos, y siempre le pedimos a Dios que nos guíe cada paso que hagamos. En esto mismo, ‘si es tu voluntad que sea’. Y se dio todo. En 2021 nos avisan que ya teníamos donante, y ahí fuimos. Clarita nació el 24 de mayo de 2022. Para nosotros es una alegría enorme«. «Los embarazos fueron espectaculares, como si yo tuviera veintipico de años. Fueron por cesárea porque era de riesgo por la edad, por suerte no tuve presión alta, ni diabetes, fueron muy buenos partos. El de Clarita, cuando fuimos a un control tuvieron que sacarla porque tenía
El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre de cada año, con el objetivo de crear conciencia sobre los problemas de salud mental en todo el mundo y movilizar esfuerzos en apoyo de la salud mental. Es un buen momento para reflexionar sobre la importancia de contar con un espacio de reflexión y acompañamiento en medicina reproductiva; sobre la contención psicológica que tiene que tener una pareja infértil, a qué se enfrentan, qué decisiones deben tomar y cómo se los acompaña. Muchas veces el camino de la búsqueda de un hijo es difícil, largo, extenuante. Por eso, atravesar los tratamientos de fertilidad con el asesoramiento adecuado y con un espacio personal de escucha permite tomar decisiones más ajustadas a la realidad y posibilidades de cada sujeto. Informarse sobre los procedimientos médicos en términos de posibilidades reales y alcances esperables, proyectarse en un escenario real, desarmar mitos y fantasías, atravesar fantasmas infantiles, derribar supuestos y mandatos, son algunos de los tantos movimientos que una persona sometida al proceso de la fertilidad debe realizar. En el espacio de la consulta psicológica se dan tres movimientos lógicos. En primer lugar, se habilita a la expresión emocional de los procesos angustioso/ansiosos que se vienen jugando en la esfera de lo íntimo de cada persona. Se abre un canal para que cada uno pueda poner en palabras las connotaciones y los alcances que tiene el hecho de no poder engendrar un hijo. Muchas veces las personas o parejas se sorprenden de lo esclarecedor que puede ser escucharse a sí mismas en el contexto adecuado y lo importante que es esto a la hora de tomar una decisión. Si bien el proyecto de tener un hijo puede ser de a dos, el deseo es singular y único, por esta razón las repercusiones de la falta son diferentes en cada persona. El espacio terapéutico debe aportar un marco para que cada uno pueda expresar lo que siente sin que esto signifique desborde. Saber que angustiarse, incluso deprimirse, es esperable y transitable, y atravesar el desequilibrio emocional no pone en riesgo un tratamiento médico, al contrario, enfrentar nuestros fantasmas nos fortalece. Nunca recomendamos «ponete fuerte»,» no pienses», «relajate y ya te vas a embarazar». Es más saludable que cada uno transite su proceso y articule los recursos emocionales para enfrentar el tratamiento. Por otro lado, se establecen los acuerdos básicos entre los miembros de la pareja o con la persona sola en cuanto a expectativas, creencias y motivaciones para realizar un tratamiento y evaluar las alternativas ofrecidas, como, por ejemplo, la aceptación de gametas donadas. En este punto se aporta información desde lo simbólico y se ajustan conceptos que al creerse sabidos muchas veces son conceptos verdaderos, pero no reales, como por ejemplo los conceptos de maternidad/paternidad o biología y genética. Por último, se definen los diferentes planos de acción para cada persona y/o pareja consultante. Se trabaja sobre las decisiones tomadas en relación al tratamiento, sopesando los pro y contras de la alternativa escogida. Cada tratamiento tiene sus particularidades, e implica ganancias, pero también posibilidades de pérdidas, y en ese caso se proyecta un escenario incluyendo el manejo de la frustración. En este último movimiento se trabaja, además, el hijo desde la perspectiva real e ideal. Se abre el espacio para la proyección y se interroga acerca de idealizaciones y construcciones imaginarias que a veces generan temores y fantasías. Se señalan los temores relativos al tratamiento y se diferencian de aquellos que acompañan a cualquier proceso de búsqueda de embarazo sin la intervención de las técnicas de reproducción asistida. La búsqueda de un hijo está naturalmente acompañada de temores, fantasías, dudas, incertidumbre, pero también de mucha esperanza. Por Lic. Patricia Martinez, psicóloga, (MN 24.411) especialista en familia